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martes, 26 de abril de 2011

Se acelera la caída del dólar

La tendencia bajista del dólar está acelerándose en momentos en que los tipos de interés, las preocupaciones inflacionarias y el enorme déficit federal socavan la moneda.
Sin alivio a la vista para el dólar en ninguno de esos frentes, se espera que continúe la presión bajista sobre la moneda estadounidense.
El dólar cayó casi 1% contra una amplia canasta de monedas la semana pasada, tras una caída similar la semana anterior a esa. El Índice ICE del Dólar de EE.UU. cerró a su mínimo nivel desde agosto de 2008, antes de que se intensificara la crisis financiera.
"Simplemente no le ha pasado nada positivo al dólar", dijo Alessio de Longis, quien supervisa el Oppenheimer Currency Opportunities Fund.
El principal motor de la caída del dólar son las bajas tasas de interés en EE.UU. comparadas con tasas mayores y crecientes en el exterior. Las menores tasas significan un menor retorno sobre el efectivo, y la presión de ese factor podría intensificarse esta semana, cuando se prevé que la comisión de la Reserva Federal de EE.UU. que fija las tasas de corto plazo dé señales de que se mantendrán cerca de cero durante muchos meses más. El miércoles próximo, el presidente de la Fed, Ben Bernanke, tiene previsto dar la primera conferencia de prensa del banco central hasta la fecha tras una reunión de estrategia.
Pero es la inquietud sobre el déficit presupuestario de EE.UU. lo que está intensificando la venta generalizada. El 18 de abril, los inversionistas se espantaron por una advertencia de Standard & Poor's de que podría quitarle la codiciada calificación de AAA al gobierno de EE.UU., en medio de inquietudes por que el gobierno del presidente de EE.UU., Barack Obama, y los republicanos en el Congreso podrían no ser capaces de acordar reducciones significativas en el déficit.
Además, funcionarios gubernamentales chinos han intensificado la retórica que indica que podrían diversificar sus reservas de monedas de US$3 billones (millones de millones) para reducir sus carteras de dólares estadounidenses. Tal giro menoscabaría lo que ha sido una fuente sustancial de compra de dólares en años recientes.
En semanas recientes, China ha permitido que su moneda, el yuan, se aprecie constantemente. Esto representa dos retos para el dólar. En primer lugar, cuanto más permita Beijing que se aprecie su moneda, tanto menos necesita comprar dólares para contrarrestar la fortaleza del yuan. En segundo lugar, otros países asiáticos que compiten con China por exportaciones también podrían permitir que sus monedas se fortalezcan contra el dólar.
Washington ha estado presionando a Beijing para que permita que el yuan suba contra el dólar y otras monedas, para ayudar a reducir el déficit comercial de EE.UU., en otros objetivos. Pero una caída continua en el valor del dólar es un arma de doble filo para la economía de EE.UU.
Un dólar más débil es una bonanza para los exportadores de EE.UU. al darles precios más competitivos para sus bienes. Esto ha impulsado a las compañías tecnológicas y de manufacturas, un ejemplo positivo en una recuperación económica que ha sido lenta.
Desde que comenzó la recuperación en el tercer trimestre de 2009, las exportaciones han contribuido alrededor de 1,4 puntos porcentuales a la tasa de crecimiento anualizada de 3,0% de EE.UU., lo que representa la mayor cuota de crecimiento del comercio hasta la fecha en un periodo de 18 meses.
Pero un dólar más débil golpea a los consumidores afectados por el creciente costo del petróleo importado, conforme los exportadores buscan precios más altos para el crudo denominado en dólares como una forma de compensar el valor menguante de esta moneda.
En cierta medida, algunos funcionarios de EE.UU. ven el descenso del dólar como el resultado inevitable de tasas de crecimiento dispares entre EE.UU. y el mundo en vías de desarrollo de rápido crecimiento. Bernanke y el secretario del Tesoro, Timothy Geithner, no han dado indicios de querer alterar su postura.
Un motivo de tranquilidad para el gobierno estadounidense es que el descenso del dólar ha sido ordenado. Contra una amplia canasta de monedas, el dólar ha caído 9,1% frente a un año antes. En 2003 y 2004 —un periodo de muy bajas tasas de interés orquestadas por el predecesor de Bernanke, Alan Greenspan— registró caídas anuales de cerca de 10%.
En tanto la moneda más débil está ayudando a impulsar la recuperación, también ha contribuido a generar inquietudes públicas palpables acerca de la inflación y la postura disminuida de EE.UU. en la escena global. La moneda débil ayuda a elevar el precio del petróleo en términos de dólares, y por ende la gasolina en el surtidor, exacerbando otro problema político para Obama en este momento. Según una encuesta de Gallup en abril, 42% de los estadounidenses encuestados tenía poca o nada de fe en que la Fed haría lo mejor para la economía, y 43% tenía poca o nada de fe en Geithner.
La semana pasada, el dólar, medido según el índice que lo sigue contra una cesta de monedas, tocó su punto más bajo desde la crisis financiera de 2008. Antes de que comenzara la crisis, el dólar había perdido más de 40% de su valor contra la cesta durante un descenso constante de seis años, impulsado por muchos de los mismos factores que aquejan hoy a la moneda. El dólar está a 5% de su mínimo histórico, al que cayó en marzo de 2008, según el índice del dólar, que se remonta a 1971.

Fuente: http://www.wsj.com/

lunes, 15 de noviembre de 2010

Dólar avanza por alza en rendimientos bonos Tesoro EEUU


El índice dólar tocó un máximo de seis semanas el lunes, impulsado por el alza en los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense, mientras que el euro era afectado por la agudización de los problemas de deuda en Irlanda que debilitaron la confianza en la zona euro.
El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años tocó un máximo de dos meses, después de que el diario Wall Street Journal reportara que un grupo de economistas cercanos al partido Republicano lanzará una campaña para que la Reserva Federal abandone su plan de comprar 600.000 millones de dólares en deuda del Gobierno.
Esto generó más coberturas de posiciones cortas en dólares, tras la corriente vendedora que sufrió en las últimas semanas el billete verde, ante las apuestas del mercado por la inyección de la Fed de miles de millones de dólares para apuntalar a la economía.
Los analistas creen que el reciente anuncio de la Fed sobre una segunda ronda de alivio monetario limitará el alza en los rendimientos de los bonos del Tesoro, pero también consideran que los especuladores ven el alza en la rentabilidad de la deuda como una luz verde para comprar dólares.
"Sin duda, hay un alza limitada en los rendimientos de Estados Unidos debido al alivio monetario, pero su alza ha contribuido al alza del dólar", dijo Carl Hammer, estratega cambiario de SEB en Estocolmo.
El euro rondó un mínimo de seis semanas al concluir la semana pasada, tras verse afectado por el alza en los rendimientos de los bonos irlandeses, en momentos en que el país lucha por controlar su abultada deuda.
Hasta el momento, Dublín no ha solicitado ayuda financiera a la UE, pero tampoco ha descartado la posibilidad de hacerlo. Este escenario amenaza con sumir a toda la zona euro en una nueva crisis de confianza.
El índice dólar, que mide el desempeño del billete verde frente a una cesta de monedas, se elevaba casi medio punto porcentual en el día a 78,513, su nivel más alto en casi seis semanas.
A las 0901 GMT, el euro caía un 0,4 por ciento a un mínimo de la sesión de cerca de 1,3620 dólares.
El billete bajó hasta los 1,3573 dólares el viernes, su menor nivel desde fines de septiembre.
"La paridad euro/dólar encontró cierto respaldo ante los rumores de un plan de rescate para Irlanda (...) pero aún existen suficientes riesgos como para desalentar un retorno inmediato a las posiciones en euros", escribieron analistas de
ING.
El billete estadounidense subía a nivel general después de que el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años subiera a un máximo de dos meses de cerca del 2,84 por ciento, sugiriendo mayores retornos en los activos en dólares.
El dólar subía un 0,5 por ciento a 82,92 yenes, ganando terreno también frente a las monedas de Australia y Nueva Zelanda.
Fuente: http://www.reuters.com/

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Dólar trepa a máximos en un mes contra yen y euro


El dólar tocó el miércoles un máximo de un mes contra el euro y el yen, luego de que un alza en los rendimientos de los bonos estadounidenses llevara a los operadores a reducir sus apuestas contra el billete verde, aunque al final de la tarde perdió algunas ganancias.
Temores sobre la alta carga de deuda de Irlanda llevaron a los inversionistas a buscar refugio en los bonos alemanes, que también debilitaron al euro contra el dólar por cuarta sesión consecutiva, aunque la moneda única estuvo bastante alejada de sus mínimos del día en operaciones volátiles tras una subasta de bonos del Tesoro estadounidense que atrajo una mediocre subasta.
Además, datos económicos fuertes en Estados Unidos, como una baja en las solicitudes iniciales de subsidio por desempleo, sugirieron que la actividad estaría comenzando a ganar tracción tras meses de un crecimiento lento.
Los inversores habían estado vendiendo dólares en los últimos meses bajo la apuesta de que los planes de la Reserva Federal para inyectar más dinero en la economía podrían llevar aún más abajo las tasas de interés en Estados Unidos. Hasta ahora, esas expectativas no se han cumplido.
"La curva de rendimientos en Estados Unidos se ha empinado, y desde entonces el mundo entero ha tenido la misma posición", dijo Sebastien Galy, estratega de BNP Paribas.
El euro cayó a niveles de 1,3671 dólares para cerrar en 1,3774, con pocos cambios en el día. El máximo de la sesión fue de 1,3826 dólares.
Frente a la moneda japonesa, el dólar trepó hasta 82,79 yenes, un alza de más de un 1 por ciento, al subir los rendimientos de los papeles estadounidenses ante los de Japón, aunque algunas operaciones del miércoles pudieron ser técnicas ya que la divisa cerró en 82,28 yenes.
En el máximo de la sesión de 82,79, la paridad dólar/yen superó el promedio móvil simple de 50 días de 82,77, aunque no logró mantenerse. Fue la primera vez que rompió ese promedio desde que superó la barrera el 21 de septiembre.
El dólar amplió brevemente sus ganancias contra el euro y el yen, tocando máximos de sesión contra la moneda japonesa en operaciones de la plataforma electrónica EBS en reacción a una débil subasta de bonos a 30 años del Departamento del Tesoro.
La divulgación por parte de la Reserva Federal de un cronograma de compras de activos del Gobierno en el mes sumó volatilidad.
Pero el dólar luego cedió parte de las ganancias contra el euro en lo que, según analistas, fue una posición de ajuste tras la subasta.
En tanto, la libra esterlina subió un 0,8 por ciento a 1,6114 dólares después que un informe del Banco de Inglaterra hizo menos probable un alivio monetario adicional en Gran Bretaña. El euro cayó un 0,8 por ciento a 85,47 peniques.
El euro también se vio en problemas después que Portugal se vio obligado a pagar una prima más alta que la anterior en una subasta de bonos y luego de que el banco central de Irlanda dijera que los rendimientos de los bonos irlandeses estaban en "niveles de crisis". La brecha entre los bonos referenciales de Irlanda y los de Alemania se amplió a máximos históricos del área.
Fuente: http://www.reuters.com/

martes, 9 de noviembre de 2010

Tarea para el G-20: encontrar una alternativa al dominio del dólar

Más de 60 años después de que los vencedores de la Segunda Guerra Mundial diseñaran las nuevas reglas cambiarias en Bretton Woods, New Hampshire, y más de 30 años después de que Richard Nixon pusiera punto final a ese sistema, comienza la búsqueda de una nueva manera de administrar las tensiones derivadas del tipo de cambio.
Hay, sin embargo, más acuerdo sobre las debilidades del actual régimen, en el cual las divisas se transan en forma relativamente libre, que sobre un sustituto.
El último brote de angustia provino de la decisión de la Reserva Federal de Estados Unidos de emitir US$600.000 millones de dólares para comprar bonos del Tesoro. Un probable coletazo de la medida es el debilitamiento del dólar.
A pesar de los esfuerzos del presidente de la Fed, Ben Bernanke, por explicar que la decisión busca fortalecer la economía estadounidense para beneficio de todos, las críticas han arreciado, desde la política republicana Sarah Palin hasta el primer ministro de Luxemburgo. Y eso fue solamente el lunes.
Los gobiernos de todo el mundo, anticipándose a la cumbre del Grupo de los 20 en Seúl, se han sumado a los fuegos artificiales retóricos.
El presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, un veterano de ambos gobiernos del ex presidente George W. Bush, saltó al ruedo el lunes con un llamativo editorial en el Financial Times que insinúa una especie de vuelta al futuro: atar las monedas del mundo al oro. Aunque un retorno al patrón oro es improbable y, en opinión de los académicos que consideran sus rigideces como un factor que contribuyó a la Gran Depresión de los años 30, imprudente, la sugerencia deja en evidencia un extendido malestar con la estructura actual.
En su raíz, el problema es que el uso del dólar para toda clase de intercambio comercial, desde los bonos hasta el petróleo, otorga a la moneda un rol extraordinario y vuelve a la economía mundial más vulnerable a la política monetaria estadounidense. Como lo expresó en un momento el secretario del Tesoro de Nixon, John Connolly: "La moneda es nuestra, el problema es de ustedes".
Los franceses, que el próximo año presidirán el G-20, prometieron diseñar una alternativa. "A todos nos interesa que Estados Unidos continúe creciendo, pero todos somos conscientes de sus responsabilidades y nadie quiere una volatilidad excesiva en los mercados cambiarios", dijo un portavoz del Palacio del Elíseo a los periodistas. Una solución, señalan los franceses, es diversificar las reservas globales para hacerlas menos dependientes del dólar y crear "un nuevo marco de coordinación".
En 1969, en medio de otra ronda de tensiones cambiarias, se crearon los derechos especiales de giro, que son supervisados por el Fondo Monetario Internacional. Pero el uso de este sustituto del dólar es muy limitado fuera de las transacciones oficiales.
En 1971, Nixon acabó con la relación entre el dólar y el oro y, con el tiempo, surgió un nuevo régimen en el que los mercados, con intervenciones ocasionales de los bancos centrales, determinan el valor de una moneda en todas las grandes economías, salvo la de China.
El debate de hoy y la especulación respecto al declive de EE.UU. como superpotencia llevan a predicciones de que el dólar inevitablemente dejará su rol como moneda de reserva mundial. Hasta ahora, no obstante, no parece haber una mejor alternativa. Los mercados no confían en que el euro vaya a existir dentro de diez años, el yen no es lo suficientemente líquido y los chinos están dudando respecto a asumir los forcejeos que acompañan el uso de la moneda de un país como una reserva de valor y un medio de intercambio en todo el mundo.
Barry Eichengreen, un historiador de la economía de la Universidad de California en Berkeley argumenta que el mundo puede terminar con más de una moneda totalmente internacional. La vieja lógica de que los importadores y los exportadores quieren una moneda común y que tanto los gobiernos como los inversionistas privados usarán la divisa más líquida en los mercados, está pasada de moda, asevera.
La idea de que los importadores, los exportadores y los operadores de bonos necesitan usar la misma divisa "tiene menos peso en un mundo donde todos tienen un teléfono celular y pueden comparar cotizaciones en tiempo real", señala. La economía global es ahora tan grande "que hay espacio para mercados líquidos y profundos en más de una moneda", insiste.
http://www.wsj.com/

lunes, 8 de noviembre de 2010

Monedas A. Latina (peso mexicano, real brasilero, sol peruano, peso chileno, etc) miran nuevos máximos contra dólar

Las monedas de América Latina continuarán en alerta máxima y con sesgo alcista esta semana ante la volatilidad del dólar, en un escenario global marcado por el nuevo plan de estímulo monetario de la Reserva Federal y un informe de empleo en Estados Unidos mejor al esperado.
Las monedas de la región acumulan apreciaciones récords este año, en medio de una avalancha de capitales a los mercados emergentes en busca de altos rendimientos ante las bajas tasas de interés en el mundo desarrollado.
En los próximos días, los analistas pronostican que las monedas seguirían buscando nuevos máximos, ya que se mantendría el fuerte ingreso de fondos, aunque se están tornando más selectivos frente a las distintas monedas de la región.
"Estamos siendo selectivos. En algunas monedas como el real brasileño vemos más dificultades para seguir buscando ganancias, debido a las fuertes intervenciones del Gobierno", dijo Diego Donadio, estratega cambiario de BNP Paribas en Sao Paulo.
"En cambio, para otras monedas como el peso chileno y el peso mexicano pronosticamos más alzas, por el exceso de liquidez y el fuerte crecimiento en Asia", agregó.
Preocupados por la pérdida de competitividad de sus exportaciones, los gobiernos desde Colombia a Brasil han lanzado una batería de medidas para frenar la escalada, hasta ahora sin mayor éxito.
Esta semana no habrá indicadores económicos en Estados Unidos capaces de dar una dirección concreta al dólar, que el viernes se recuperó al conocerse que en la mayor economía del mundo se crearon 151.000 empleos en octubre, más del doble de lo esperado.
El riesgo es que se produzca una toma de ganancias de las apuestas contra el dólar que limite los avances de las monedas latinas, señaló Pedro Tuesta, estratega para América Latina de la consultora 4CAST Inc.
El plan de la Fed para imprimir miles de millones de dólares, en un intento por reactivar la economía estadounidense, contribuyó a una fuerte alza de las monedas latinoamericanas la semana pasada al debilitar al dólar a nivel global.
LIQUIDEZ
En Chile, el peso continuaría probando máximos, bajo el temor a una intervención más directa del Banco Central en caso de que la moneda llegue a las 475 unidades por dólar.
"Hay mucha oferta de dólares en el mercado local, por lo tanto el peso debería seguir buscando nuevos máximos, a menos que salga alguna medida sorpresiva capaz de revertir esta tendencia", dijo un operador en Santiago.
Chile, que hasta el momento evitó recurrir a medidas más radicales como un alza del impuesto a la inversión extranjera o intervenciones directas en el mercado cambiario, dispuso el pasado jueves un aumento en los límites de los fondos de pensión para invertir en el exterior.
La medida busca paliar el alza de más del 6 por ciento que acumula el peso frente al dólar en el transcurso de este año pero, en opinión de los operadores cambiarios, tendrá poco impacto en la cotización del tipo de cambio.
El peso cerró el viernes en máximos de más de tres semanas ante el dólar, a 477,80 pesos para la venta.
Una situación similar vive Brasil, donde el real se ha valorizado un 6 por ciento desde junio pese a las compras de dólares del Banco Central en el mercado y a un aumento del impuesto a la entrada de capitales extranjeros.
El real cerró el viernes con una baja del 0,12 por ciento a 1,680 unidades por dólar.
Los gobiernos de la región están con un ojo también en la reunión del 10 y 12 de noviembre en Seúl de los jefes de Estado del Grupo de los 20, en medio de tensiones entre los países por las políticas cambiarias.
En México, los operadores apuestan a ver en la semana niveles de 12,14 unidades por dólar para el peso, después de que el viernes la moneda cerrara con un alza del 0,26 por ciento a 12,20 por dólar.
"Lo seguimos viendo ofrecido (al dólar), ya estamos viendo lo que está pasando en Estados Unidos y creemos que todo eso viene hacia acá, hacia los países emergentes", dijo Gabriel Segovia, director de la mesa de cambios de la casa de bolsa Vector, en la ciudad norteña de Monterrey.
Distinto es el caso de Argentina, donde el Banco Central mantiene al peso en rangos acotados y lo protege de los ruidos financieros externos.
"La plaza sigue sin mayores expectativas de cambios. Estimamos que a fin de año la cotización (oficial) rondará los 4,03 (pesos)", dijo un cambista en Buenos Aires.
El peso interbancario opera en torno a 3,96 por dólar y en la plaza informal lo hace a 4,025 unidades.
Mientras en Perú, los operadores estiman que el sol debería mantenerse por encima de los 2,790 unidades esta semana, tras cerrar el viernes estable en 2,793 por dólar.
Fuente: http://www.reuters.com/

jueves, 4 de noviembre de 2010

Dólar se derrumba tras decisión Fed, crece apetito por riesgo


El dólar caía con fuerza el jueves, tocando un mínimo de 28 meses frente al dólar australiano, después de que la decisión de la Reserva Federal estadounidense de comprar más deuda del Tesoro avivara la demanda por activos de riesgo, socavando el valor del billete verde.
El mercado concluyó que la decisión de la Fed de comprar 600.000 millones de dólares adicionales en bonos del Tesoro hasta mediados del próximo año estuvo en línea con lo esperado y aumentaría la liquidez de dólares en el mercado, aportando una carga adicional sobre la divisa.
El compromiso de la Fed de realizar nuevas compras de activos para mantener bajas las tasas de interés, pone la atención del mercado en la probabilidad de que el billete sea empleado para operaciones de "carry trade", en las que el dólar es usado para financiar compras de activos de mayor rendimiento.
Producto de esto, el dólar bajó a un mínimo de 28 años frente al dólar australiano y tocó un mínimo de nueve meses y medio frente al euro.
"El riesgo ahora hacia fin de año es que el dólar bajará, pero creo que el euro no puede subir mucho debido a los problemas que aún existen en la zona euro", dijo Tom Levinson, estratega cambiario de ING.
A las 1011 GMT, el euro operaba en 1,4217 dólares, con un alza cercana al 0,5 por ciento en el día, tras tocar un máximo de nueve meses de 1,4264 dólares.
El índice dólar, un medidor del comportamiento del billete verde frente a una cesta de monedas referenciales, caía un 0,7 por ciento a un mínimo de 11 meses de 75,794.
El dólar australiano, cuyo banco central elevó sus tasas de interés en 25 puntos básicos al 4,75 por ciento esta semana, anotó un máximo de 28 años de 1,0099 dólares, mientras que el billete neozelandés tocó su mayor nivel desde mediados del 2008 a 0,7896 dólares.
El dólar caía frente al yen a 80,94 yenes, aún cerca de su mínimo histórico de 79,75 yenes.
Para esta paridad, el tema clave será qué tanto bajarán los rendimientos de los bonos del Tesoro con las compras de la Fed.
"Si estas bajan los rendimientos en la parte media de la curva de vencimiento, podrían crear una presión a la baja en la paridad dólar/yen", dijo Masafumi Yamamoto, estratega cambiario de Barclays en Japón.
Sin embargo, los operadores aún están alertas a la posibilidad de intervención de parte de las autoridades japonesas para debilitar el yen. El Banco de Japón inició el jueves el primero de sus dos días de reunión de política monetaria.
El Banco Central Europeo se reúne el jueves y el mercado no espera que muestre indicios de modificar su estrategia de salida de las medidas de estímulos adoptadas durante la crisis, aunque hay posibilidades de que el Banco de Inglaterra aplique nuevas medidas de alivio monetario.
Fuente: http://www.reuters.com/

lunes, 1 de noviembre de 2010

Real sube, futuros tasas caen tras elección en Brasil



La moneda brasileña se apreciaba el lunes mientras los contratos a futuro de tasas de interés caían, un día después de que la candidata oficialista Dilma Rousseff ganara la elección presidencial del país más grande de América Latina.
Rousseff, escogida personalmente por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva para postular a la presidencia por el oficialismo, ganó en segunda vuelta el domingo.
En su discurso de victoria, Rousseff remarcó la necesidad de mantener una administración macroeconómica sólida, mejorar la calidad del gasto presupuestario y estimular la inversión privada.
"Los mercados reaccionaron bien a sus palabras, especialmente cuando ella habló cuidadosamente sobre el delicado tema de los gastos públicos", dijo Fernando Mendes, director de transacciones de renta fija en Lerosa Investimentos, en Sao Paulo.
El real se apreciaba un 0,18 por ciento, cotizando a 1,698/1700 reales por dólar en el mercado local.
En tanto, el rendimiento del contrato futuro de la tasa de interés con vencimiento en enero del 2013 caía seis puntos base, a un 11,65 por ciento, desde un 11,71 por ciento el viernes.
El rendimiento del contrato a enero del 2012 caía dos puntos base, a un 11,32 por ciento.
Los volúmenes de operaciones eran débiles debido a que muchos bancos cerraron sus mesas de transacciones antes del feriado del martes por el Día de los Difuntos.
Al prometer ser disciplinada económicamente, Rousseff probablemente abra el camino para políticas que llevarán el explosivo crecimiento de Brasil a niveles más sustentables.
Los economistas consultados por Reuters en su más reciente sondeo semanal Focus entre entidades financieras, divulgado el lunes, elevaron sus estimaciones para el crecimiento económico este año a un 7,60 por ciento, desde un 7,55 por ciento la semana anterior.
PERSPECTIVAS CON ROUSSEFF
El hecho de que el ex ministro de Hacienda Antonio Palocci, bien considerado por el mercado, haya estado al lado de la presidenta electa durante su discurso, reforzó las expectativas de que él pueda ayudar a Rousseff a dirigir sus políticas hacia una agenda de mercado para el crecimiento, adoptando una menor carga tributaria y fuertes posiciones reguladoras, dijo RBS.
"Palocci podría ocupar un importante cargo en su administración", dijo Mendes, de Lerosa.
Los comentarios de Rousseff de que Brasil no necesitaba recortes drásticos de presupuesto y sus promesas de aumentar el tamaño del Estado inquietaron a los inversionistas en mercados de renta fija durante meses, lo cual presionó los rendimientos hacia arriba en una apuesta a que la inflación podría acelerarse en los años venideros.
Los inversionistas usan los mercados futuros de la tasa de interés como un indicador de futuras medidas de política monetaria y de perspectivas para la inflación.
Los rendimientos son vistos como un preciso indicador del nivel de la tasa de interés referencial, Selic, al fin de cada contrato.
El sondeo Focus del Banco Central mostró que los analistas elevaron sus previsiones para la inflación a fin de año por séptima semana consecutiva, lo que limitó el declive en los rendimientos.
Las previsiones para la inflación del próximo año también aumentaron.
Los operadores también dijeron que los rendimientos podrían caer más si la Reserva Federal de Estados Unidos anuncia medidas que apunten a evitar el riesgo de deflación en la mayor economía del mundo.
Los inversionistas esperan que el Fed extienda la compra de activos de entidades financieras que fueron golpeadas duramente por la crisis financiera del 2008-2009.
En las últimas semanas ha aumentado la preocupación de que la economía estadounidense pueda volver a caer en recesión sin una acción de políticas más firme.

domingo, 24 de octubre de 2010

Estados Unidos, China y la guerra de las divisas


La receta de Estados Unidos para un crecimiento más dinámico de la economía mundial tiene tres ingredientes. Los países con grandes superávits comerciales, China en particular, deben exportar menos y depender más del gasto de sus propios consumidores. Los países con amplios déficits comerciales, sobre todo Estados Unidos, tienen que exportar más y reducir el consumo interno. Para que ello ocurra, el dólar tiene que caer.
El secretario del Tesoro, Timothy Geithner y el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, hablan de los dos primeros ingredientes pero no son explícitos respecto al tercero.
La lógica, tomada de los libros de texto de economía, es que un declive del dólar debería abaratar las exportaciones de EE.UU., aumentando su atractivo y, de paso, disminuyendo el de las exportaciones asiáticas. Pero no es un elixir mágico
"Un tipo de cambio 30% más barato no va a ser de mucha ayuda para un trabajador estadounidense no especializado o semi-especializado que compita directamente con la mano de obra china", sostiene Barry Eichengreen, economista de la Universidad de California en Berkeley, en un próximo libro sobre el dólar. Pero no hay forma de conseguir el muy discutido "reequilibrio" de la economía mundial sin un debilitamiento del dólar.
El mundo, no obstante, no funciona de forma tan aséptica como en los libros de texto y por eso los gritos de "guerra de divisas" del ministro brasileño de Hacienda, Guido Mantega, que le valieron las críticas, en privado, de sus pares en un reciente encuentro en Washington.
¿ Se trata de una guerra que EE.UU. ya ganó y sólo queda negociar las condiciones de la rendición? Después de todo, si la Reserva Federal imprime suficientes dólares, es decir si emprende el relajamiento cuantitativo, el incremento de la oferta devaluará el valor de la moneda. ¿O acaso tiene razón Yiping Huang, un académico chino y ex economista del Citibank, cuando dice que EE.UU. "no ganó la última guerra de divisas con Japón. Es menos probable que gane una nueva guerra con China"?.
¿Acaso es una guerra sin vencedores? El gobernador del Banco de Inglaterra, Mervyn King, sugirió ominosamente esta semana que "políticas contrapuestas" podrían producir "un indeseablemente bajo nivel de producción mundial y todos los países estarían peor".
El fantasma de que todos los países intenten devaluar su moneda más que la de sus competidores para estimular las exportaciones genera imágenes atemorizantes de la Gran Depresión. Pero aún no hemos llegado a esos extremos.
La disputa actual tiene más que ver con la velocidad. Los gobiernos y los consumidores de EE.UU., Japón, Gran Bretaña y buena parte de Europa continental están bajo presión para reducir su endeudamiento pronto. China está tratando de dilatar el cambio desde el motor exportador al motor del consumo por temor de que no pueda crear empleos en otros sectores con la suficiente velocidad.
Las tensiones se manifiestan en los mercados cambiarios. Desde que Bernanke señaló el 27 de agosto que la Fed se preparaba para emitir más dólares, la moneda estadounidense ha caído más del 6% contra las principales divisas pero sólo 2% frente al yuan.
En este enfrentamiento, las víctimas inocentes son los mercados emergentes como Brasil, Israel e India. A medida que los inversionistas huyen de las bajas tasas de interés en Estados Unidos, Europa y Japón, las monedas de estos países suben y hacen peligrar las exportaciones.
Antiguamente, un puñado de ministros de Finanzas de EE.UU., Europa y Japón hubiesen intentado solucionar estas disputas durante una cena. Se supone que el G-20 es el nuevo foro para estos propósitos, debido a que China se sienta a la mesa. Pero esa mesa puede ser demasiado grande para negociar un acuerdo importante.
Bernanke y Geithner se están moviendo con delicadeza. La semana pasada, cuando el presidente de la Fed enumeró los pros y los contra de emitir más dinero, no mencionó el inevitable impacto en el dólar. No es de extrañar.
"El peligro es un ajuste desordenado, en el que los inversionistas pierdan confianza en el dólar", dice Eichengreen. "La Reserva Federal es claramente consciente de ese riesgo. Esa es una razón por la que el relajamiento cuantitativo será paulatino", aseveró.
Geithner también ha optado por la diplomacia. Lo que quiere decir es lo siguiente: el dólar ya ha caído contra las grandes monedas y eso está bien. Mientras más rápido los chinos cumplan su parte, mejor para todos. Pero no lo estamos haciendo para evitar poner nuestra casa fiscal en orden. Ah, y como reconoció explícitamente esta semana, sabemos que el dólar no es solamente nuestra moneda. Es la moneda en la cual se hacen los negocios en el mundo. Así que seamos cuidadosos.
De: David Wessel http://www.wsj.com/

jueves, 30 de septiembre de 2010

Bancos Centrales empiezan a tomar medidas para limitar mayor apreciación


En lo que va de la semana la cotización del dólar, medido frente a una canasta de
monedas, ha perdido 1.3%. En ese sentido, el euro, el yen y la libra se han apreciado
frente al dólar 1.6%, 1.0% y 0.9%, respectivamente. En LatAm, todas las monedas
se han apreciado, siendo la de mayor rentabilidad el peso chileno con 1.8%;
mientras el nuevo sol lo ha hecho en 0.1%.
Esta dinámica de depreciación generalizada del dólar se debe al hecho de que se
espera que la liquidez a nivel mundial aumente, debido a la posible extensión de
medidas de
han reforzado los flujos de capitales hacia aquellas regiones que muestren mejores
fundamentos macroeconómicos buscando mayores rentabilidades. Es decir, economías
que presenten mejores diferenciales de tasas, aumento futuros de éstas así
como mejores expectativas de crecimiento relativo son las elegidas por estos flujos.
Sin embargo, dado que esta dinámica implica la apreciación de sus respectivas monedas,
los bancos centrales de estos países empezarían a reaccionar ante esto. En
efecto, esto ya se empieza a ver en LatAm donde los bancos centrales de Brasil,
Colombia y Perú están comprando dólares.
De esta manera, ante el débil panorama de crecimiento de EE.UU. en lo que resta
del año, los bancos centrales de aquellas economías con mejores fundamentos macro
lucharán por limitar la excesiva apreciación de sus monedas, dadas la futuras
medidas de
Fuente: BCP
quantitative easing (QE2) en E.E.UU. Como consecuencia de ello, seQE2 en E.E.UU.