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viernes, 6 de mayo de 2011

dólar alicaído aumenta la vulnerabilidad de EE.UU

El dólar está a la baja. ¿Deberían preocuparse los estadounidenses?
Respuesta corta: No aún, pero somos vulnerables.
Se han dicho algunas cosas inquietantes recientemente sobre el dólar. Las palabras en sí comunican un mensaje aterrador: Una moneda "más débil" implica una nación "más débil". Los comentarios y gráficos a veces sugieren que el desplome del dólar, que se había previsto hace tiempo, finalmente ha llegado y el mundo está desestimando a Estados Unidos.
No ha llegado, todavía. Y eso es importante.
En tiempos en que las tasas de cambio se mueven libremente, el descenso en el dólar hasta ahora refleja principalmente el hecho de que las grandes economías particulares avanzan a ritmos diferentes.
El descenso no es una sorpresa: es el resultado previsto de que la Reserva Federal imprimiera tantos dólares (aumenta la oferta, disminuye el precio) en su esfuerzo por resucitar el crecimiento económico de EE.UU. Y, como el dinero fluye a los mayores rendimientos, es el resultado inevitable de la ansiedad del Banco Central Europeo por elevar las tasas de interés más rápidamente que la Fed.
En tanto, hasta ahora, los mercados de acciones y bonos se mantienen impasibles, señal tranquilizadora de que la reciente caída del dólar no significa que el resto del mundo está perdiendo la confianza en EE.UU.
Un análisis de las tasas de cambio ajustado a la inflación de los diferentes países, muestra el alza del dólar que llevó al gobierno del presidente Ronald Reagan a buscar ayuda internacional para hacerlo caer en 1985, la caída subsiguiente y el avance del dólar a principios de la década de 2000 y luego la sostenida baja durante la expansión en la década de 2000. Dicha tendencia fue interrumpida por una huida hacia la seguridad durante la crisis financiera pero desde entonces se ha reanudado. (De hecho, esto es, en parte, una señal bienvenida de que ha terminado el pánico que llevó a los inversionistas hacia la seguridad de EE.UU.)
En una perspectiva general, el dólar actualmente está en el nivel más bajo que en ningún otro momento desde que las principales monedas comenzaron la flotación en 1973. Está un 13% más bajo de lo que estaba hace 30 años y un 28% por debajo de su reciente máximo de 2002.
¿Pero por qué es importante eso? Un dólar débil empobrece a los estadounidenses: esto significa que el dinero en EE.UU. compra menos de lo que el mundo nos vende. Al aumentar los precios de las importaciones, da lugar a una mayor inflación, lo cual no es un gran problema en la actualidad, pero sí uno potencial en el futuro.
Después de todo, una de las razones de la flotación de monedas fue dar a las naciones con persistentes déficits elevados, como EE.UU., y aquellos con superávit, como China, una forma menos difícil de reequilibrar que las alternativas. En el pasado, la lealtad al patrón oro, o tasas de cambio fijas, contribuyó a la Gran Depresión. Hoy, Grecia, España e Irlanda, al no poder dejar que sus monedas caigan por haber adoptado el euro, no tienen más opción que reducir salarios y precios, y sufrir durante las recesiones para recuperar competitividad.
Pero nada de esto implica que EE.UU. no tenga nada que temer. El dólar ha caído mucho, probablemente lo suficiente para llevar el déficit comercial a niveles sostenibles. Pero una vez que los mercados comienzan a moverse, suelen excederse. Un país que depende tanto del crédito internacional, incluso en su propia moneda, es susceptible a los vaivenes en el ánimo del mercado.
Si todos creyeran que el dólar se encuentra en una tendencia bajista a largo plazo y si la impresión general sobre EE.UU. es la de un imperio en decadencia, no tardaría mucho en comenzar una avalancha. Imagínese una parálisis política en Washington, añada la retórica de China respecto a diversificarse en detrimento de los títulos del Tesoro de EE.UU., agregue rumores –que no necesariamente deben ser verdaderos– de que la OPEP fijará el precio del petróleo utilizando una cesta ponderada de divisas en vez del dólar, todo en un momento en que Europa se está recomponiendo y ¡zas!
El secretario del Tesoro, Timothy Geithner, y el presidente de la Fed, Ben Bernanke, ven este riesgo y les preocupa que los comentarios de que EE.UU. está tratando de hacer caer el dólar aumenten el riesgo de un bajón. Por eso, eligen sus palabras con mucho cuidado, siempre se muestran partidarios de un "dólar fuerte" y argumentan que la fortaleza de la moneda refleja la vitalidad de la economía estadounidense y su compromiso con una inflación baja y estable. Insisten en que EE.UU. no busca, como acusa a China de hacerlo, abaratar su dinero como una manera de impulsar sus exportaciones, pero nunca dicen que harán algo por hacer subir el dólar.
El discurso no protegerá por sí solo a la economía estadounidense si el dólar colapsa, haciendo caer las acciones y los bonos, con lo que las tasas de interés subirán y se descalabrará la angustiosamente lenta recuperación económica.
Ello explica la receta de Geithner-Bernanke, ampliamente compartida fuera del gobierno: la mejor forma de reducir el riesgo de un desplome del dólar es que los políticos estadounidenses demuestren la voluntad, capacidad y consenso por encaminar la política fiscal de EE.UU. en una dirección sostenible a largo plazo, y pronto.

Fuente: http://www.wsj.com/

martes, 26 de abril de 2011

Se acelera la caída del dólar

La tendencia bajista del dólar está acelerándose en momentos en que los tipos de interés, las preocupaciones inflacionarias y el enorme déficit federal socavan la moneda.
Sin alivio a la vista para el dólar en ninguno de esos frentes, se espera que continúe la presión bajista sobre la moneda estadounidense.
El dólar cayó casi 1% contra una amplia canasta de monedas la semana pasada, tras una caída similar la semana anterior a esa. El Índice ICE del Dólar de EE.UU. cerró a su mínimo nivel desde agosto de 2008, antes de que se intensificara la crisis financiera.
"Simplemente no le ha pasado nada positivo al dólar", dijo Alessio de Longis, quien supervisa el Oppenheimer Currency Opportunities Fund.
El principal motor de la caída del dólar son las bajas tasas de interés en EE.UU. comparadas con tasas mayores y crecientes en el exterior. Las menores tasas significan un menor retorno sobre el efectivo, y la presión de ese factor podría intensificarse esta semana, cuando se prevé que la comisión de la Reserva Federal de EE.UU. que fija las tasas de corto plazo dé señales de que se mantendrán cerca de cero durante muchos meses más. El miércoles próximo, el presidente de la Fed, Ben Bernanke, tiene previsto dar la primera conferencia de prensa del banco central hasta la fecha tras una reunión de estrategia.
Pero es la inquietud sobre el déficit presupuestario de EE.UU. lo que está intensificando la venta generalizada. El 18 de abril, los inversionistas se espantaron por una advertencia de Standard & Poor's de que podría quitarle la codiciada calificación de AAA al gobierno de EE.UU., en medio de inquietudes por que el gobierno del presidente de EE.UU., Barack Obama, y los republicanos en el Congreso podrían no ser capaces de acordar reducciones significativas en el déficit.
Además, funcionarios gubernamentales chinos han intensificado la retórica que indica que podrían diversificar sus reservas de monedas de US$3 billones (millones de millones) para reducir sus carteras de dólares estadounidenses. Tal giro menoscabaría lo que ha sido una fuente sustancial de compra de dólares en años recientes.
En semanas recientes, China ha permitido que su moneda, el yuan, se aprecie constantemente. Esto representa dos retos para el dólar. En primer lugar, cuanto más permita Beijing que se aprecie su moneda, tanto menos necesita comprar dólares para contrarrestar la fortaleza del yuan. En segundo lugar, otros países asiáticos que compiten con China por exportaciones también podrían permitir que sus monedas se fortalezcan contra el dólar.
Washington ha estado presionando a Beijing para que permita que el yuan suba contra el dólar y otras monedas, para ayudar a reducir el déficit comercial de EE.UU., en otros objetivos. Pero una caída continua en el valor del dólar es un arma de doble filo para la economía de EE.UU.
Un dólar más débil es una bonanza para los exportadores de EE.UU. al darles precios más competitivos para sus bienes. Esto ha impulsado a las compañías tecnológicas y de manufacturas, un ejemplo positivo en una recuperación económica que ha sido lenta.
Desde que comenzó la recuperación en el tercer trimestre de 2009, las exportaciones han contribuido alrededor de 1,4 puntos porcentuales a la tasa de crecimiento anualizada de 3,0% de EE.UU., lo que representa la mayor cuota de crecimiento del comercio hasta la fecha en un periodo de 18 meses.
Pero un dólar más débil golpea a los consumidores afectados por el creciente costo del petróleo importado, conforme los exportadores buscan precios más altos para el crudo denominado en dólares como una forma de compensar el valor menguante de esta moneda.
En cierta medida, algunos funcionarios de EE.UU. ven el descenso del dólar como el resultado inevitable de tasas de crecimiento dispares entre EE.UU. y el mundo en vías de desarrollo de rápido crecimiento. Bernanke y el secretario del Tesoro, Timothy Geithner, no han dado indicios de querer alterar su postura.
Un motivo de tranquilidad para el gobierno estadounidense es que el descenso del dólar ha sido ordenado. Contra una amplia canasta de monedas, el dólar ha caído 9,1% frente a un año antes. En 2003 y 2004 —un periodo de muy bajas tasas de interés orquestadas por el predecesor de Bernanke, Alan Greenspan— registró caídas anuales de cerca de 10%.
En tanto la moneda más débil está ayudando a impulsar la recuperación, también ha contribuido a generar inquietudes públicas palpables acerca de la inflación y la postura disminuida de EE.UU. en la escena global. La moneda débil ayuda a elevar el precio del petróleo en términos de dólares, y por ende la gasolina en el surtidor, exacerbando otro problema político para Obama en este momento. Según una encuesta de Gallup en abril, 42% de los estadounidenses encuestados tenía poca o nada de fe en que la Fed haría lo mejor para la economía, y 43% tenía poca o nada de fe en Geithner.
La semana pasada, el dólar, medido según el índice que lo sigue contra una cesta de monedas, tocó su punto más bajo desde la crisis financiera de 2008. Antes de que comenzara la crisis, el dólar había perdido más de 40% de su valor contra la cesta durante un descenso constante de seis años, impulsado por muchos de los mismos factores que aquejan hoy a la moneda. El dólar está a 5% de su mínimo histórico, al que cayó en marzo de 2008, según el índice del dólar, que se remonta a 1971.

Fuente: http://www.wsj.com/

viernes, 19 de noviembre de 2010

Políticas que apoyan crecimiento reforzarán el dólar: Bernanke

El presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, brindó el jueves una defensa cerrada ante las críticas de que el programa de compra de bonos de la Fed está debilitando al dólar, diciendo que una recuperación sólida de su país es central para la salud económica global.
"La mejor forma de continuar entregando los sólidos fundamentos económicos que apoyan el valor del dólar, y que también apoyan la recuperación global, es mediante políticas que lleven a reanudar un crecimiento robusto en un contexto de estabilidad de precios en Estados Unidos", escribió Bernanke en comentarios preparados para leer en una conferencia del Banco Central Europeo en Fráncfort.
El texto con los comentarios de Bernanke -su primera declaración pública desde que la Fed anunció el 3 de noviembre que comprará 600.000 millones de dólares en bonos del Tesoro hasta mediados del 2011 para estimular el crecimiento- fue difundido antes de que el funcionario se presente el viernes en la conferencia del BCE.
La renovación de las compras de activos a gran escala por parte de la Fed generó molestia entre los socios comerciales de Washington, que acusaron a Estados Unidos de perseguir una devaluación competitiva de su moneda.
El ministro de Finanzas de Alemania, Wolfgang Schaeuble, calificó a la política como "despistada".
En Estados Unidos, políticos republicanos y economistas sostienen que la Fed está sembrando las semillas de una futura inflación, debilitando al dólar y quitando a las autoridades fiscales la tarea de estimular la economía.
Bernanke dijo que el débil crecimiento, los descensos en la inflación, y una tasa de desempleo que se ha mantenido durante meses cerca del 10 por ciento convencieron a las autoridades monetarias estadounidenses de que debían actuar.
"En su actual trayectoria económica Estados Unidos corre el riesgo de ver a millones de trabajadores desempleados o subempleados por muchos años", escribió Bernanke. "Como sociedad, deberíamos considerar ésto como inaceptable", agregó.
La Fed cuenta con un mandato dual de apoyar el empleo total y mantener la inflación en niveles bajos y estables.
Bernanke también dijo que un programa fiscal que combine medidas de corto plazo para aumentar el crecimiento y medidas para enfrentar los déficits a largo plazo sería un importante complemento para las políticas de la Fed.
El jefe de la Fed dijo que buena parte de la debilidad reciente en el dólar refleja el retroceso de una subida disparada cuando los inversores se refugiaron en la seguridad de la moneda estadounidense durante la crisis de deuda soberana europea en la primavera boreal.
Muchas economías emergentes están preocupadas porque los volátiles flujos de inversión podrían desestabilizarlas.
Bernanke dijo que el hecho de que algunas economías emergentes con superávits comerciales no permitan que sus monedas se aprecien está agravando el problema.
"La subvaluación de las monedas de países con superávits está inhibiendo los ajustes internacionales necesarios y creando efectos de desborde que no existirían si las tasas cambiarias reflejaran mejor los fundamentos del mercado", indicó.
Al describir una recuperación global "de dos velocidades", Bernanke dijo que los mercados emergentes están regresando a niveles de crecimiento anteriores a los de la crisis, mientras las economías avanzadas se están quedando a la zaga.
Es necesario que las economías más desarrolladas mantengan políticas acomodativas para apoyar una recuperación durable, señaló el funcionario.
Fuente: http://www.reuters.com/

lunes, 15 de noviembre de 2010

Dólar avanza por alza en rendimientos bonos Tesoro EEUU


El índice dólar tocó un máximo de seis semanas el lunes, impulsado por el alza en los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense, mientras que el euro era afectado por la agudización de los problemas de deuda en Irlanda que debilitaron la confianza en la zona euro.
El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años tocó un máximo de dos meses, después de que el diario Wall Street Journal reportara que un grupo de economistas cercanos al partido Republicano lanzará una campaña para que la Reserva Federal abandone su plan de comprar 600.000 millones de dólares en deuda del Gobierno.
Esto generó más coberturas de posiciones cortas en dólares, tras la corriente vendedora que sufrió en las últimas semanas el billete verde, ante las apuestas del mercado por la inyección de la Fed de miles de millones de dólares para apuntalar a la economía.
Los analistas creen que el reciente anuncio de la Fed sobre una segunda ronda de alivio monetario limitará el alza en los rendimientos de los bonos del Tesoro, pero también consideran que los especuladores ven el alza en la rentabilidad de la deuda como una luz verde para comprar dólares.
"Sin duda, hay un alza limitada en los rendimientos de Estados Unidos debido al alivio monetario, pero su alza ha contribuido al alza del dólar", dijo Carl Hammer, estratega cambiario de SEB en Estocolmo.
El euro rondó un mínimo de seis semanas al concluir la semana pasada, tras verse afectado por el alza en los rendimientos de los bonos irlandeses, en momentos en que el país lucha por controlar su abultada deuda.
Hasta el momento, Dublín no ha solicitado ayuda financiera a la UE, pero tampoco ha descartado la posibilidad de hacerlo. Este escenario amenaza con sumir a toda la zona euro en una nueva crisis de confianza.
El índice dólar, que mide el desempeño del billete verde frente a una cesta de monedas, se elevaba casi medio punto porcentual en el día a 78,513, su nivel más alto en casi seis semanas.
A las 0901 GMT, el euro caía un 0,4 por ciento a un mínimo de la sesión de cerca de 1,3620 dólares.
El billete bajó hasta los 1,3573 dólares el viernes, su menor nivel desde fines de septiembre.
"La paridad euro/dólar encontró cierto respaldo ante los rumores de un plan de rescate para Irlanda (...) pero aún existen suficientes riesgos como para desalentar un retorno inmediato a las posiciones en euros", escribieron analistas de
ING.
El billete estadounidense subía a nivel general después de que el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años subiera a un máximo de dos meses de cerca del 2,84 por ciento, sugiriendo mayores retornos en los activos en dólares.
El dólar subía un 0,5 por ciento a 82,92 yenes, ganando terreno también frente a las monedas de Australia y Nueva Zelanda.
Fuente: http://www.reuters.com/

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Dólar trepa a máximos en un mes contra yen y euro


El dólar tocó el miércoles un máximo de un mes contra el euro y el yen, luego de que un alza en los rendimientos de los bonos estadounidenses llevara a los operadores a reducir sus apuestas contra el billete verde, aunque al final de la tarde perdió algunas ganancias.
Temores sobre la alta carga de deuda de Irlanda llevaron a los inversionistas a buscar refugio en los bonos alemanes, que también debilitaron al euro contra el dólar por cuarta sesión consecutiva, aunque la moneda única estuvo bastante alejada de sus mínimos del día en operaciones volátiles tras una subasta de bonos del Tesoro estadounidense que atrajo una mediocre subasta.
Además, datos económicos fuertes en Estados Unidos, como una baja en las solicitudes iniciales de subsidio por desempleo, sugirieron que la actividad estaría comenzando a ganar tracción tras meses de un crecimiento lento.
Los inversores habían estado vendiendo dólares en los últimos meses bajo la apuesta de que los planes de la Reserva Federal para inyectar más dinero en la economía podrían llevar aún más abajo las tasas de interés en Estados Unidos. Hasta ahora, esas expectativas no se han cumplido.
"La curva de rendimientos en Estados Unidos se ha empinado, y desde entonces el mundo entero ha tenido la misma posición", dijo Sebastien Galy, estratega de BNP Paribas.
El euro cayó a niveles de 1,3671 dólares para cerrar en 1,3774, con pocos cambios en el día. El máximo de la sesión fue de 1,3826 dólares.
Frente a la moneda japonesa, el dólar trepó hasta 82,79 yenes, un alza de más de un 1 por ciento, al subir los rendimientos de los papeles estadounidenses ante los de Japón, aunque algunas operaciones del miércoles pudieron ser técnicas ya que la divisa cerró en 82,28 yenes.
En el máximo de la sesión de 82,79, la paridad dólar/yen superó el promedio móvil simple de 50 días de 82,77, aunque no logró mantenerse. Fue la primera vez que rompió ese promedio desde que superó la barrera el 21 de septiembre.
El dólar amplió brevemente sus ganancias contra el euro y el yen, tocando máximos de sesión contra la moneda japonesa en operaciones de la plataforma electrónica EBS en reacción a una débil subasta de bonos a 30 años del Departamento del Tesoro.
La divulgación por parte de la Reserva Federal de un cronograma de compras de activos del Gobierno en el mes sumó volatilidad.
Pero el dólar luego cedió parte de las ganancias contra el euro en lo que, según analistas, fue una posición de ajuste tras la subasta.
En tanto, la libra esterlina subió un 0,8 por ciento a 1,6114 dólares después que un informe del Banco de Inglaterra hizo menos probable un alivio monetario adicional en Gran Bretaña. El euro cayó un 0,8 por ciento a 85,47 peniques.
El euro también se vio en problemas después que Portugal se vio obligado a pagar una prima más alta que la anterior en una subasta de bonos y luego de que el banco central de Irlanda dijera que los rendimientos de los bonos irlandeses estaban en "niveles de crisis". La brecha entre los bonos referenciales de Irlanda y los de Alemania se amplió a máximos históricos del área.
Fuente: http://www.reuters.com/

martes, 9 de noviembre de 2010

Tarea para el G-20: encontrar una alternativa al dominio del dólar

Más de 60 años después de que los vencedores de la Segunda Guerra Mundial diseñaran las nuevas reglas cambiarias en Bretton Woods, New Hampshire, y más de 30 años después de que Richard Nixon pusiera punto final a ese sistema, comienza la búsqueda de una nueva manera de administrar las tensiones derivadas del tipo de cambio.
Hay, sin embargo, más acuerdo sobre las debilidades del actual régimen, en el cual las divisas se transan en forma relativamente libre, que sobre un sustituto.
El último brote de angustia provino de la decisión de la Reserva Federal de Estados Unidos de emitir US$600.000 millones de dólares para comprar bonos del Tesoro. Un probable coletazo de la medida es el debilitamiento del dólar.
A pesar de los esfuerzos del presidente de la Fed, Ben Bernanke, por explicar que la decisión busca fortalecer la economía estadounidense para beneficio de todos, las críticas han arreciado, desde la política republicana Sarah Palin hasta el primer ministro de Luxemburgo. Y eso fue solamente el lunes.
Los gobiernos de todo el mundo, anticipándose a la cumbre del Grupo de los 20 en Seúl, se han sumado a los fuegos artificiales retóricos.
El presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, un veterano de ambos gobiernos del ex presidente George W. Bush, saltó al ruedo el lunes con un llamativo editorial en el Financial Times que insinúa una especie de vuelta al futuro: atar las monedas del mundo al oro. Aunque un retorno al patrón oro es improbable y, en opinión de los académicos que consideran sus rigideces como un factor que contribuyó a la Gran Depresión de los años 30, imprudente, la sugerencia deja en evidencia un extendido malestar con la estructura actual.
En su raíz, el problema es que el uso del dólar para toda clase de intercambio comercial, desde los bonos hasta el petróleo, otorga a la moneda un rol extraordinario y vuelve a la economía mundial más vulnerable a la política monetaria estadounidense. Como lo expresó en un momento el secretario del Tesoro de Nixon, John Connolly: "La moneda es nuestra, el problema es de ustedes".
Los franceses, que el próximo año presidirán el G-20, prometieron diseñar una alternativa. "A todos nos interesa que Estados Unidos continúe creciendo, pero todos somos conscientes de sus responsabilidades y nadie quiere una volatilidad excesiva en los mercados cambiarios", dijo un portavoz del Palacio del Elíseo a los periodistas. Una solución, señalan los franceses, es diversificar las reservas globales para hacerlas menos dependientes del dólar y crear "un nuevo marco de coordinación".
En 1969, en medio de otra ronda de tensiones cambiarias, se crearon los derechos especiales de giro, que son supervisados por el Fondo Monetario Internacional. Pero el uso de este sustituto del dólar es muy limitado fuera de las transacciones oficiales.
En 1971, Nixon acabó con la relación entre el dólar y el oro y, con el tiempo, surgió un nuevo régimen en el que los mercados, con intervenciones ocasionales de los bancos centrales, determinan el valor de una moneda en todas las grandes economías, salvo la de China.
El debate de hoy y la especulación respecto al declive de EE.UU. como superpotencia llevan a predicciones de que el dólar inevitablemente dejará su rol como moneda de reserva mundial. Hasta ahora, no obstante, no parece haber una mejor alternativa. Los mercados no confían en que el euro vaya a existir dentro de diez años, el yen no es lo suficientemente líquido y los chinos están dudando respecto a asumir los forcejeos que acompañan el uso de la moneda de un país como una reserva de valor y un medio de intercambio en todo el mundo.
Barry Eichengreen, un historiador de la economía de la Universidad de California en Berkeley argumenta que el mundo puede terminar con más de una moneda totalmente internacional. La vieja lógica de que los importadores y los exportadores quieren una moneda común y que tanto los gobiernos como los inversionistas privados usarán la divisa más líquida en los mercados, está pasada de moda, asevera.
La idea de que los importadores, los exportadores y los operadores de bonos necesitan usar la misma divisa "tiene menos peso en un mundo donde todos tienen un teléfono celular y pueden comparar cotizaciones en tiempo real", señala. La economía global es ahora tan grande "que hay espacio para mercados líquidos y profundos en más de una moneda", insiste.
http://www.wsj.com/

lunes, 8 de noviembre de 2010

Euro cae mientras resurgen temores por deuda periferia europea

El euro caía a nivel general el lunes debido al resurgimiento de los temores en el mercado sobre la deuda de los países de la periferia de la zona euro, mientras que un sólido dato de empleo para Estados Unidos publicado el viernes daba un respaldo al dólar.
Con la decisión de la Reserva Federal estadounidense de lanzar una segunda ronda de alivio cuantitativo ya adoptada, los problemas de deuda de la zona euro parecen haber vuelto a acaparar la atención de los operadores.
"Ahora que el segundo alivio cuantitativo se ha convertido en un hecho, el mercado está poniendo atención a otros factores que fueron opacados de cara al encuentro de la Fed", dijo Roberto Mialich, estratega cambiario de Unicredit en Milán.
"Además, el dato mejor de lo esperado sobre las nóminas en Estados Unidos generó ajuste de posiciones y toma de ganancias sobre el euro. Veo una consolidación del euro entre 1,38 y 1,4 dólares durante la semana", agregó.
Según Mialich, los operadores podrían ser cautelosos en la búsqueda de un fortalecimiento del dólar antes de la cumbre del Grupo de las 20 economías líderes en Seúl este fin de semana, donde podrían discutirse los desequilibrios económicos globales.
A las 1106 GMT, el euro caía un 1,0 por ciento a 1,3892 dólares, agudizando su declive después de conocerse un dato menor al esperado para la producción industrial en Alemania y tras perforar el nivel de resistencia de 1,3920 dólares.
"Han resurgido significativamente las tensiones ante los cada vez más elevados costos de financiamiento para Irlanda y Portugal", dijo Lee Hardman, economista cambiario de Bank of Tokyo-Mitsubishi UFJ.
El diferencial de rendimiento del bono irlandás a 10 años frente al referencial alemán se amplió el lunes, mientras los inversionistas centraban su atención en una subasta de deuda portuguesa de esta semana.
Frente al yen, el euro caía un 1,1 por ciento a un mínimo de la sesión de 112,67 yenes, según datos de Reuters. Mientras que frente a la libra, retrocedía un 0,5 por ciento a 86,26 peniques.
Las ventas en la paridad euro/yen afectaban a otras monedas respecto a la divisa japonesa.
El dólar caía un 0,1 por ciento a 81,14 yenes, pero permanecía por sobre su mínimo de 15 años de 80,21 yenes de la semana pasada.
Datos del Ministerio de Finanzas japonés publicados el lunes mostraron que Tokio sólo entró al mercado para comprar dólares el 15 de septiembre.
El índice dólar, un medidor del desempeño del billete verde frente a una cesta de monedas, subía un 0,6 por ciento a 76,990 debido al alza del dólar por el informe del mercado laboral del viernes.
El dólar australiano caía un 0,5 por ciento a 1,0103 dólares, por debajo de un techo de 28 años de 1,0183 unidades del viernes, mientras que la moneda neozelandesa caía más de un 1,0 por ciento a 0,7868 dólares.

Monedas A. Latina (peso mexicano, real brasilero, sol peruano, peso chileno, etc) miran nuevos máximos contra dólar

Las monedas de América Latina continuarán en alerta máxima y con sesgo alcista esta semana ante la volatilidad del dólar, en un escenario global marcado por el nuevo plan de estímulo monetario de la Reserva Federal y un informe de empleo en Estados Unidos mejor al esperado.
Las monedas de la región acumulan apreciaciones récords este año, en medio de una avalancha de capitales a los mercados emergentes en busca de altos rendimientos ante las bajas tasas de interés en el mundo desarrollado.
En los próximos días, los analistas pronostican que las monedas seguirían buscando nuevos máximos, ya que se mantendría el fuerte ingreso de fondos, aunque se están tornando más selectivos frente a las distintas monedas de la región.
"Estamos siendo selectivos. En algunas monedas como el real brasileño vemos más dificultades para seguir buscando ganancias, debido a las fuertes intervenciones del Gobierno", dijo Diego Donadio, estratega cambiario de BNP Paribas en Sao Paulo.
"En cambio, para otras monedas como el peso chileno y el peso mexicano pronosticamos más alzas, por el exceso de liquidez y el fuerte crecimiento en Asia", agregó.
Preocupados por la pérdida de competitividad de sus exportaciones, los gobiernos desde Colombia a Brasil han lanzado una batería de medidas para frenar la escalada, hasta ahora sin mayor éxito.
Esta semana no habrá indicadores económicos en Estados Unidos capaces de dar una dirección concreta al dólar, que el viernes se recuperó al conocerse que en la mayor economía del mundo se crearon 151.000 empleos en octubre, más del doble de lo esperado.
El riesgo es que se produzca una toma de ganancias de las apuestas contra el dólar que limite los avances de las monedas latinas, señaló Pedro Tuesta, estratega para América Latina de la consultora 4CAST Inc.
El plan de la Fed para imprimir miles de millones de dólares, en un intento por reactivar la economía estadounidense, contribuyó a una fuerte alza de las monedas latinoamericanas la semana pasada al debilitar al dólar a nivel global.
LIQUIDEZ
En Chile, el peso continuaría probando máximos, bajo el temor a una intervención más directa del Banco Central en caso de que la moneda llegue a las 475 unidades por dólar.
"Hay mucha oferta de dólares en el mercado local, por lo tanto el peso debería seguir buscando nuevos máximos, a menos que salga alguna medida sorpresiva capaz de revertir esta tendencia", dijo un operador en Santiago.
Chile, que hasta el momento evitó recurrir a medidas más radicales como un alza del impuesto a la inversión extranjera o intervenciones directas en el mercado cambiario, dispuso el pasado jueves un aumento en los límites de los fondos de pensión para invertir en el exterior.
La medida busca paliar el alza de más del 6 por ciento que acumula el peso frente al dólar en el transcurso de este año pero, en opinión de los operadores cambiarios, tendrá poco impacto en la cotización del tipo de cambio.
El peso cerró el viernes en máximos de más de tres semanas ante el dólar, a 477,80 pesos para la venta.
Una situación similar vive Brasil, donde el real se ha valorizado un 6 por ciento desde junio pese a las compras de dólares del Banco Central en el mercado y a un aumento del impuesto a la entrada de capitales extranjeros.
El real cerró el viernes con una baja del 0,12 por ciento a 1,680 unidades por dólar.
Los gobiernos de la región están con un ojo también en la reunión del 10 y 12 de noviembre en Seúl de los jefes de Estado del Grupo de los 20, en medio de tensiones entre los países por las políticas cambiarias.
En México, los operadores apuestan a ver en la semana niveles de 12,14 unidades por dólar para el peso, después de que el viernes la moneda cerrara con un alza del 0,26 por ciento a 12,20 por dólar.
"Lo seguimos viendo ofrecido (al dólar), ya estamos viendo lo que está pasando en Estados Unidos y creemos que todo eso viene hacia acá, hacia los países emergentes", dijo Gabriel Segovia, director de la mesa de cambios de la casa de bolsa Vector, en la ciudad norteña de Monterrey.
Distinto es el caso de Argentina, donde el Banco Central mantiene al peso en rangos acotados y lo protege de los ruidos financieros externos.
"La plaza sigue sin mayores expectativas de cambios. Estimamos que a fin de año la cotización (oficial) rondará los 4,03 (pesos)", dijo un cambista en Buenos Aires.
El peso interbancario opera en torno a 3,96 por dólar y en la plaza informal lo hace a 4,025 unidades.
Mientras en Perú, los operadores estiman que el sol debería mantenerse por encima de los 2,790 unidades esta semana, tras cerrar el viernes estable en 2,793 por dólar.
Fuente: http://www.reuters.com/

jueves, 4 de noviembre de 2010

Dólar cae por avance de apetito al riesgo tras Fed


El dólar caía con fuerza el jueves, tocando un mínimo de 28 meses frente al dólar australiano y un piso de más de nueve meses frente al euro, después de que la decisión de la Reserva Federal estadounidense de comprar más deuda del Tesoro avivara la demanda por activos de riesgo.
El mercado concluyó que la decisión de la Fed de comprar 600.000 millones de dólares adicionales en bonos del Tesoro hasta mediados del próximo año estuvo en línea con lo esperado y aumentaría la liquidez de dólares en el mercado, aportando una carga adicional sobre la divisa.
"Lo que se logra con el alivio monetario es enviar una señal a los inversionistas de no comprar activos del Gobierno, sino que tomen su dinero y lo inviertan en otras partes, lo que a su vez debilitará al dólar y alentará el crecimiento económico", dijo Axel Merk, presidente y gestor de cartera de Merk Investments en Palo Alto, California.
Un dólar débil es considerado inflacionario, pero ayudaría a que el vapuleado sector exportador recupere algo de terreno.
En contraste con la Fed, el Banco de Inglaterra dijo el jueves que mantendría sin cambios su plan de compra de activos. Algunos analistas pensaban que el banco podría seguir los pasos de la Fed.
Por otra parte, el Banco Central Europeo, mantuvo sus tasas de interés sin cambios en un 1,0 por ciento el jueves.
En el inicio de las operaciones en Nueva York, el euro subió hasta los 1,4283 dólares en la plataforma electrónica EBS, antes de ceder parte de sus ganancias a 1,4250 dólares.
El índice dólar, un medidor del desempeño del billete verde frente a una canasta de seis divisas de referencia, cayó hasta un mínimo de 11 meses de 75,698. Finalmente el medidor cotizaba con una baja del 0,9 por ciento a 75,768.
El dólar australiano, cuyo banco central subió sus tasas de interés en 25 puntos básicos al 4,75 por ciento esta semana, anotó un máximo de 28 años de 1,0148 dólares, mientras que el billete neocelandés tocó su mayor nivel desde mediados del 2008 a 0,7976 dólares, para cotizar finalmente con un alza de más del 2,0 por ciento a 0,7961 dólares.
Frente al yen, el dólar caía a 80,68 unidades, cerca de su mínimo histórico 79,75 yenes. Sin embargo, los operadores aún están alertas a la posibilidad de intervención de parte de las autoridades japonesas para debilitar el yen. El Banco de Japón inició el jueves el primero de sus dos días de reunión de política monetaria.
Fuente: http://www.reuters.com/

Dólar se derrumba tras decisión Fed, crece apetito por riesgo


El dólar caía con fuerza el jueves, tocando un mínimo de 28 meses frente al dólar australiano, después de que la decisión de la Reserva Federal estadounidense de comprar más deuda del Tesoro avivara la demanda por activos de riesgo, socavando el valor del billete verde.
El mercado concluyó que la decisión de la Fed de comprar 600.000 millones de dólares adicionales en bonos del Tesoro hasta mediados del próximo año estuvo en línea con lo esperado y aumentaría la liquidez de dólares en el mercado, aportando una carga adicional sobre la divisa.
El compromiso de la Fed de realizar nuevas compras de activos para mantener bajas las tasas de interés, pone la atención del mercado en la probabilidad de que el billete sea empleado para operaciones de "carry trade", en las que el dólar es usado para financiar compras de activos de mayor rendimiento.
Producto de esto, el dólar bajó a un mínimo de 28 años frente al dólar australiano y tocó un mínimo de nueve meses y medio frente al euro.
"El riesgo ahora hacia fin de año es que el dólar bajará, pero creo que el euro no puede subir mucho debido a los problemas que aún existen en la zona euro", dijo Tom Levinson, estratega cambiario de ING.
A las 1011 GMT, el euro operaba en 1,4217 dólares, con un alza cercana al 0,5 por ciento en el día, tras tocar un máximo de nueve meses de 1,4264 dólares.
El índice dólar, un medidor del comportamiento del billete verde frente a una cesta de monedas referenciales, caía un 0,7 por ciento a un mínimo de 11 meses de 75,794.
El dólar australiano, cuyo banco central elevó sus tasas de interés en 25 puntos básicos al 4,75 por ciento esta semana, anotó un máximo de 28 años de 1,0099 dólares, mientras que el billete neozelandés tocó su mayor nivel desde mediados del 2008 a 0,7896 dólares.
El dólar caía frente al yen a 80,94 yenes, aún cerca de su mínimo histórico de 79,75 yenes.
Para esta paridad, el tema clave será qué tanto bajarán los rendimientos de los bonos del Tesoro con las compras de la Fed.
"Si estas bajan los rendimientos en la parte media de la curva de vencimiento, podrían crear una presión a la baja en la paridad dólar/yen", dijo Masafumi Yamamoto, estratega cambiario de Barclays en Japón.
Sin embargo, los operadores aún están alertas a la posibilidad de intervención de parte de las autoridades japonesas para debilitar el yen. El Banco de Japón inició el jueves el primero de sus dos días de reunión de política monetaria.
El Banco Central Europeo se reúne el jueves y el mercado no espera que muestre indicios de modificar su estrategia de salida de las medidas de estímulos adoptadas durante la crisis, aunque hay posibilidades de que el Banco de Inglaterra aplique nuevas medidas de alivio monetario.
Fuente: http://www.reuters.com/

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Dólar cae contra el euro, sube vs yen tras Fed; seguiría bajando


El dólar cayó el miércoles contra el euro pero se mantuvo en alza frente al yen, en una sesión volátil después que la Reserva Federal reveló sus planes para comprar 600.000 millones de dólares en bonos del Gobierno estadounidense para estimular la economía.
El euro trepó a máximos de sesión de 1,42 dólares en la plataforma de operaciones electrónicas EBS inmediatamente después del anuncio de la Fed, ya que algunos inversionistas vieron que el tamaño total de las compras de bonos fue ligeramente mayor a lo esperado.
Los mercados en general habían asumido inicialmente que la Fed compraría al menos 500.000 millones de dólares en un periodo de varios meses.
"Esto es negativo para el dólar", dijo Michael Woolfolk, estratega senior de monedas con BNY Mellon en Nueva York. "En general, estamos más pesimistas sobre el dólar y no hay ninguna manera de que pueda verse como positiva la decisión que anunció hoy (miércoles) la Fed".
El euro terminó con alza del 0,7 por ciento a 1,4136 dólares. Antes tocó un máximo de sesión de 1,42 dólares en EBS, el nivel más alto desde enero.
Pero posteriormente el euro cedió brevemente sus ganancias para negociarse por debajo de 1,40 dólares, cuando los inversionistas reevaluaron la decisión de la Fed de comprar cerca de 75.000 millones de dólares mensuales en bonos de largo plazo hasta mediados del 2011.
"No creo que la Fed haya excedido las expectativas", dijo Richard Franulovich, estratega de monedas con Westpac en Nueva York.
"Y más allá de junio no hay nada, ningún panorama. Estoy ligeramente abrumado. El dólar sí se liquidó, pero no creo que esta alza del euro haya tenido patas", agregó.
La Fed dijo que revisará regularmente el ritmo y tamaño del programa y lo ajustará de ser necesario, dependiendo del avance en la recuperación de la economía. En su comunicado tras el encuentro, la Fed describió a la economía como "lenta" y dijo que las medidas de inflación eran "de alguna manera bajas".
MAS CAIDAS DEL DOLAR
"Después que el polvo se asiente, con la Fed como el único gran banco central inclinándose hacia el alivio, hace que el dólar sea vulnerable hacia el futuro. En el corto plazo, la paridad dólar/euro cercana a 1,45 dólares está dentro del reino de las posibilidades", dijo Omer Esiner, jefe analista de mercados con Commonwealth Foreign Exchange en Washington D.C.
Algunos analistas creen que el euro puede subir aún más. Woolfolk, de BNY Mellon, dijo que "una paridad euro/dólar en 1,50 para fines del próximo año no está fuera de foco".
Pero otros fueron escépticos sobre el panorama del euro en vista de las renovadas preocupaciones en torno al tema de la deuda soberana de la región europea.
El dólar ha perdido cerca del 8 por ciento contra una cesta de monedas desde comienzos de septiembre por las expectativas de más alivio monetario de la Fed, una medida que presionará los rendimientos de los papeles estadounidenses y disminuirá la rentabilidad de los activos denominados en dólares.
Alan Ruskin, jefe estratega de monedas del G-10 con Deutsche Bank en Nueva York, dijo que la Fed "está siendo bastante agresiva" en un momento en que datos recientes de la economía han superado las expectativas y cuando el crecimiento global sigue siendo fuerte.
"La estrategia estructural para vigilar en negociaciones de gran riesgo, particularmente en el mundo (de mercados emergentes) aún financiado con el dólar estadounidense, seguirá sin cambios", dijo.
Contra la moneda japonesa, el dólar subió un 0,6 por ciento a 81,13 yenes, tocando máximos de 81,59 en la plataforma de EBS y superando barreras de opciones en el nivel de 80,50 yenes.
El índice dólar, una medida sobre el comportamiento del billete verde contra una canasta de seis monedas importantes, cayó un 0,5 por ciento.
El anuncio de la Fed se produjo un día después de un resultado ampliamente esperado en las elecciones legislativas de Estados Unidos, donde los republicanos ganaron el control de la Cámara de Representantes mientras que los demócratas retuvieron el Senado.
Fuente: http://www.reuters.com/

martes, 2 de noviembre de 2010

Dólar cae antes de decisión Fed, resultado elecciones de EEUU


El dólar cayó el martes tras una sorpresiva alza en la tasa de interés de Australia y por datos positivos de la zona euro, pero los analistas advirtieron de un posible repunte si la Reserva Federal decepciona al mercado al culminar el miércoles su encuentro de política monetaria.
Los inversionistas también esperaban los resultados de las elecciones legislativas de Estados Unidos. Algunos analistas dijeron que un triunfo de los republicanos podría ser positivo para la moneda estadounidense por la esperanza de más austeridad fiscal y una menor regulación del Gobierno.
Pero la mayoría de los inversionistas ven más allá de las elecciones y se centran en el encuentro de dos días del Comité Federal de Mercado Abierto de la Fed, que se espera anuncie el miércoles una segunda ronda de alivio monetario.
Las expectativas se han centrado en un compromiso inicial de la Fed de comprar al menos 500.000 millones de dólares en bonos de la deuda de Estados Unidos en cinco meses, que es menos que el alivio de un billón de dólares que algunos operadores esperaban varias semanas atrás. Pero una enorme incertidumbre rodea el tamaño y ritmo de las previstas compras de bonos.
"Hay una gran probabilidad de que el dólar repunte, ya que pienso que su debilidad ha sido directamente correlacionada al temor de que la Fed vaya a hacer algo de naturaleza estremecedora", dijo Alan Wilde, jefe de monedas y renta fija con Baring Asset Management en Londres.
Baring Asset Management supervisa 50.000 millones de dólares en activos.
Analistas dijeron que ha crecido el riesgo para la recuperación del dólar después que la divisa ha perdido cerca de un 8 por ciento contra una canasta de monedas desde comienzos de septiembre por las expectativas de que la Fed comprará más activos, una medida que presionaría los rendimientos de los papeles estadounidenses y disminuiría la rentabilidad de inversiones denominadas en dólares.
El índice dólar, que mide el desempeño del billete verde contra una canasta de monedas, tocó mínimos de dos semanas de 76,636 y finalmente cerró una baja del 0,7 por ciento a 76,724.
El euro subió hasta niveles de 1,4058 dólares en la plataforma EBS, impulsado por un repunte en la producción manufacturera de la zona euro. Al final cerró con un alza del 1,1 por ciento a 1,4038 dólares.
Los operadores, no obstante, estuvieron escépticos de que el euro pueda sostener sus ganancias por encima de este nivel, dado las renovadas preocupaciones en torno al tema de la deuda en la región.
El dólar australiano alcanzó el martes un máximo de 1,0025 dólares estadounidenses, el nivel más alto desde su libre flotación en 1983. El Banco de la Reserva de Australia elevó su tasa referencial de interés en 25 puntos básicos a un 4,75 por ciento como medida preventiva contra la inflación.
En tanto, el dólar subió un 0,3 por ciento a 80,68 yenes, no lejos de un mínimo récord de 79,75 yenes por dólar alcanzado en 1995. Se espera que aumente el riesgo de una intervención japonesa para debilitar al yen si el dólar cae bajo los 80 yenes.
Fuente: http://www.reuters.com/

jueves, 28 de octubre de 2010

La fortaleza del dólar sigue lastrando la renta variable

Los principales índices de renta variable occidentales cerraron ayer a la baja, lastrados, nuevamente, por la fortaleza mostrada por la divisa estadounidense. Un artículo en el Wall Street Journal, en el que se mencionaba la posibilidad de que la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), en la reunión de su Comité de Mercado Abierto (FOMC) que tendrá lugar la semana que viene, anunciase medidas de expansión cuantitativa por un volumen inferior al esperado por los mercados (el diario habla de 100.000 millones de dólares frente a los 500.000 millones barajados por el mercado), propició la recuperación del dólar frente a las principales divisas mundiales.

Este factor fue determinante para que las bolsas europeas cedieran posiciones, arrastradas a la baja por los valores relacionados con las materias primas, compañías mineras y de petróleo, que veían como retrocedían los precios de sus productos, los cuales vienen manteniendo una fuerte correlación inversa con el dólar. El buen comportamiento en las bolsas europeas de los valores pertenecientes a los sectores de la sanidad y financiero, así como de las “utilities”, logró moderar las caídas de los principales índices.

Los buenos resultados que, en general, dieron a conocer las cotizadas europeas y estadounidenses también ayudaron a ello. En España los resultados publicados por el BBVA, que en su conjunto consideramos positivos, dado el entorno económico en el que se han obtenido (contiene la morosidad y mantiene una elevada rentabilidad ROE y ROA, muy superior al resto del sector), fueron mal recibidos por los inversores, a los que no gustó la evolución del negocio (márgenes) en el mercado español.

Ello propició un duro castigo a las acciones del banco, que arrastró al resto del sector cotizado. Por el contrario, los datos macroeconómicos no sirvieron en esta ocasión de soporte de las bolsas, ya que a los buenos datos de ventas de nuevas viviendas en el mes de septiembre en Estados Unidos, se opuso la negativa sorpresa de la caída de los pedidos de bienes duraderos, si se excluyen los del sector transporte (suelen indicar confianza en el devenir económico de un país).

Así, al cierre, los principales índices europeos terminaron la sesión con pérdidas. Wall Street, mercado que inició su sesión a la baja, lastrado por los mismos factores que afectaron negativamente durante la jornada a las bolsas europeas, logró recuperar el tono a última hora, apoyándose en el buen comportamiento del sector tecnológico, especialmente de las compañías fabricantes de semiconductores, que se beneficiaron de las positivas expectativas de demanda dadas a conocer por la compañía del sector Broadcom Inc.

Entendemos que la recuperación de última hora de la bolsa estadounidense, que propició que sus principales índices cerraran lejos de los mínimos del día (de los mismos sólo el Nasdaq Composite logró cerrar en positivo), y la ligera caída del dólar esta madrugada en los mercados asiáticos, propiciarán una apertura ligeramente al alza en las bolsas europeas.

Hoy toda la atención se centrará en la batería de resultados trimestrales que se anunciarán durante la jornada, entre los que destacaríamos los del Banco Santander (SAN), Telecinco (TL5), Antena3 (A3TV), Zeltia (ZEL), ACS y Ferrovial (FER), entre otras, en España; las petroleras ENI y Royal Dutch Shell, y las farmacéuticas AstraZeneca, Sanofi-Aventis y Bayer, en Europa; y Exxon Mobil, Motorola y Microsoft, entre otras muchas, en Estados Unidos. Entendemos que tanto los resultados como el comportamiento del dólar a lo largo de la jornada, éste último muy influido por las expectativas sobre lo que pueda decidir hacer la Fed la semana que viene, serán los principales referentes de unos inversores que en los últimos días se muestran algo menos dispuestos a asumir riesgos que en semanas anteriores.

jueves, 30 de septiembre de 2010

Bancos Centrales empiezan a tomar medidas para limitar mayor apreciación


En lo que va de la semana la cotización del dólar, medido frente a una canasta de
monedas, ha perdido 1.3%. En ese sentido, el euro, el yen y la libra se han apreciado
frente al dólar 1.6%, 1.0% y 0.9%, respectivamente. En LatAm, todas las monedas
se han apreciado, siendo la de mayor rentabilidad el peso chileno con 1.8%;
mientras el nuevo sol lo ha hecho en 0.1%.
Esta dinámica de depreciación generalizada del dólar se debe al hecho de que se
espera que la liquidez a nivel mundial aumente, debido a la posible extensión de
medidas de
han reforzado los flujos de capitales hacia aquellas regiones que muestren mejores
fundamentos macroeconómicos buscando mayores rentabilidades. Es decir, economías
que presenten mejores diferenciales de tasas, aumento futuros de éstas así
como mejores expectativas de crecimiento relativo son las elegidas por estos flujos.
Sin embargo, dado que esta dinámica implica la apreciación de sus respectivas monedas,
los bancos centrales de estos países empezarían a reaccionar ante esto. En
efecto, esto ya se empieza a ver en LatAm donde los bancos centrales de Brasil,
Colombia y Perú están comprando dólares.
De esta manera, ante el débil panorama de crecimiento de EE.UU. en lo que resta
del año, los bancos centrales de aquellas economías con mejores fundamentos macro
lucharán por limitar la excesiva apreciación de sus monedas, dadas la futuras
medidas de
Fuente: BCP
quantitative easing (QE2) en E.E.UU. Como consecuencia de ello, seQE2 en E.E.UU.

jueves, 21 de febrero de 2008

Recordando el CRASH de la bolsa de 1987



Crash de 1987: de la especulación a la crisis financiera:


No fue la mayor caída de la historia del Dow Jones, pero tiene la fama de serlo. Han pasado ya dos décadas, pero el famoso y dramático ‘Lunes Negro’ –‘Black Monday’ para los anglosajones- todavía retumba en las memorias de millones de norteamericanos. Aquel fatídico 19 de octubre de 1987 los cimientos de la mayor bolsa del mundo, Wall Street, se tambalearon por del pánico de millones de inversores que se lanzaron en masa a vender sus acciones.
Hoy, más que nunca, cobran de nuevo vida los temores y los recuerdos de hace 20 años, cuando Wall Street registró su segunda mayor caída diaria de su historia –la mayor se vivió en diciembre de 1914- en un inigualable terremoto financiero. Aquel día, el Dow Jones se colapsó, registró una caída del 22,6% -más de 500 puntos- y cerró la sesión a sólo 1.738 puntos. Sólo el 12 de diciembre de 1914 supera estas cifras con una caída del 24,39% en un sólo día.
El desplome bursátil superaba incluso al del 28 de octubre de 1929, cuando el principal indicador de la bolsa de Estados Unidos cayó un 12,8%, como preludio a la crisis económica mundial vivida durante la década de los 30 y conocida como la Gran Depresión, periodo durante el cual las bolsas estadounidenses perdieron de media un 80% de su valor.
Aquel 19 de octubre, los inversores perdieron más de 500.000 millones de dólares en un solo día en la bolsa neoyorquina. El pánico no tardó en extenderse con rapidez al resto de mercados financieros. En horas, la bola de nieve se transformó en pánico global. Cuentan las crónicas de la época que un fallo en el novato mercado electrónico -recién instalado en Wall Street- y en el mercado de derivados fueron la chispa que dispararon las alarmas. Fue la excusa.







Paralelismos y diferencias
Las causas que desencadenaron esta huida masiva de la renta variable se debaten incluso en la actualidad, pero todavía no se han encontrado respuestas satisfactorias. No obstante, son muchos los expertos que encuentran numerosos paralelismos entre lo que sucedió en octubre de 1987 y la situación actual de los mercados.
Las más llamativas: cinco años consecutivos de ganancias en el mercado, máximos en bolsa, una fuerte depreciación del dólar, una fuerte subida de los precios del crudo y las materias primas, y una gran volatilidad. A lo que hay que unir el elevado déficit en la cuenta corriente y presupuestos de Estados Unidos y la aparición de China como el temible rival económico.
En 1987 fue Japón quien asumió este papel. “El mercado estaba muy caro y estaba buscando alguna excusa para reaccionar”, comentaba recientemente a varios medios norteamericanos es que fuera presidente del New York Stock Exchange (NYSE), John Phelan, en aquellos tiempos.
Pese a todas estas coincidencias, lo cierto es que la mayoría de los expertos no creen que sean el preludio de un nuevo crash bursátil. En general, el sentimiento no es como el de 1987. Hay temores inflacionistas pero entonces la inflación era mucho más alta.
Los tipos de interés estaban subiendo, mientras que ahora han empezado a bajar. De hecho, el pasado 18 de septiembre, la Reserva Federal rebajaba los tipos de interés del 5,25% al 5,75% con la intención de aliviar el cuello de botella crediticio y el mercado no descarta una nueva rebaja.
A todo esto hay que sumar las importantes diferencias que ha provocado el paso del tiempo así como la implantación de las nuevas tecnologías. El mercado es ahora más grande, más tecnológico. Es más fuerte, de lo que era entonces, dice John Thain, actual presidente del NYSE. En el ‘Lunes Negro’, el mercado negociaba 604 millones de acciones mientras que ahora el NYSE negocia de media de 2.800 millones de acciones diarias.
Además, para los inversores individuales, los mercados son ahora más accesibles que hace dos décadas. Es más barato acceder a ellos y la negociación es más sencilla. Los datos así lo reflejan: en 2005 un 50% de los americanos invirtieron en renta variable frente al 32% de 1989, según Securities Industry and Financial Markets Assn.
Las bombas de relojería
Un factor común a varias crisis financieras (1929, 1987) son las 'bombas de relojería' financiera, como algunos han denominado a los vehículos de inversión altamente apalancados que terminaron por caer a las primeras de cambio de las condiciones de restricción del crédito. Los famosos trust financieros de los años 20 -híbridos entre fondos y hólding financiero- supusieron una gran lección para los mercados y las autoridades económicas.
Funcionaban y actuaban con base en el endeudamiento, el crédito y la revalorización de los activos en los que invertían. Conforme la crisis fue avanzando fueron cayendo por las ventas forzadas de participaciones y ejecuciones de las garantías en las que apoyaban sus inversiones. Son muchos los expertos que han alertado sobre las figuras de los fondos de capital riesgo y los hedge funds.
El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean Claude Trichet, alertó antes del verano sobre el inquietante triangulo de vulnerabilidad que configuraban este tipo de fondos junto a los productos estructurados de inversión (SIV). A toro pasado, el tiempo le ha dado la razón.
La creación del fondo Mesias para facilitar la liquidación de las inversiones de estos SIV en el mercado hipotecario de EEUU ha colocado en el punto de mira los fondos de alto riesgo, los hóldings, los compañías con deuda en niveles fuera de órbita. Es el principal temor de la actual crisis.
Con las bolsas en máximos históricos, la caída en desgracia de financieras, bancos e inmobiliarias en la crisis subprime ha puesto las bases para el final del actual mercado alcista, iniciado en marzo de 2003. Después de cuatro años y medio de escalada ininterrumpida en las bolsas, el ciclo temporal del mercado comienza a sincronizarse con otros periodos. La crisis del 1987 llegó tras un lustro de euforia, la del 29 tras una década.