miércoles, 10 de noviembre de 2010

Bolsas europeas retroceden desde máximos 2 años por datos China

Las bolsas europeas caían el miércoles desde los máximos de dos años registrados el día anterior, después de que unas cifras flojas de importación chinas repercutieran en el sector de materias primas, en particular en las mineras y las petroleras.
A las 1010 GMT, el índice paneuropeo FTSEurofirst 300 de las principales acciones caía un 0,34 por ciento, a 1.113,48 puntos, tras cerrar el martes en máximos desde septiembre del 2008.
"El crecimiento de las importaciones chinas se ha desacelerado y esa será una preocupación para el mercado", expresó Heino Ruland, estratega de Ruland Research en Francfort.
"Pero las utilidades (de las compañías) han sido mejores que lo esperado y cualquier caída será una oportunidad para comprar", agregó.
Las acciones de productores de materias primas retrocedieron tras acumular fuertes ganancias en la sesión previa luego de que las importaciones chinas de cobre descendieron a su nivel más bajo en un año y los embarques de petróleo se redujeron un 30 por ciento.
Los papeles de Antofagasta, Rio Tinto y Xstrata perdían entre un 1,4 y un 1,8 por ciento, mientras que las de las petroleras BP, BG Group y Total caían entre un 0,7 y un 1,1 por ciento.
Entre los índices locales, el inglés FTSE 100 caía un 0,24 por ciento, el CAC 40 de la bolsa de París un 0,6 por ciento, y el alemán DAX un 0,34 por ciento.
Fuente: http://www.finance.yahoo.com/

martes, 9 de noviembre de 2010

China mantiene presión sobre EEUU antes de cumbre G-20

China advirtió el martes que la inyección de dinero fácil de Estados Unidos podría desestabilizar a la economía global y generar burbujas de activos, manteniendo una dura postura frente a Washington a sólo dos días del inicio de una cumbre de líderes del G-20.
El nuevo programa de compra de bonos por 600.000 millones de dólares de la Reserva Federal ha generado escozor global, debido a las preocupaciones de que inyecte una ola de efectivo a la economía global sin hacer mucho por revitalizar el flojo crecimiento estadounidense.
Ma Delun, un vicegobernador del Banco Popular de China, dijo que estaba preocupado de que esta medida para acelerar el gasto pueda socavar los esfuerzos para equilibrar el crecimiento global.
El programa de la Fed "podría sumar riesgos al desequilibrio económico global, poner presión sobre los mercados emergentes al ajustar su balanza internacional de pagos y también podría estimular la formación de burbujas de activos, todo lo cual requiere de nuestra vigilancia", afirmó Ma en Pekín.
El Grupo de las 20 economías líderes desarrolladas y emergentes (G-20) se reunirá en Seúl el jueves y viernes, y está interesado en mostrar que no han perdido el espíritu cooperativo de avance que fomentaron en plena crisis financiera en el 2008.
El presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, llamó el lunes a establecer un nuevo sistema cambiario global, quizás con el oro como punto de referencia. La idea recogió críticas de varios economistas y no hay señal de que esté en la agenda del G-20 esta semana.
Li Daokui, asesor académico del banco central de China, dijo que su país quiere un sistema monetario global más "razonable", pero que el objetivo no es reemplazar al dólar con el yuan.
ESTRICTAS MEDIDAS SEGURIDAD
Seúl elevó su alerta de seguridad al nivel más alto esta semana por preocupaciones sobre violentas protestas anticapitalistas -un fenómeno común en las cumbres de las economías mundiales líderes- y de que su rival Corea del Norte pueda provocar un incidente para avergonzarla.
Las autoridades han recibido cientos de solicitudes para organizar protestas, la mayoría de pequeños grupos, pero la mayor manifestación de sindicatos y movimientos antiglobalización se espera para el jueves, aunque ya hay 50.000 policías preparados.
El martes, dos mujeres activistas de los derechos de los animales de Corea del Sur y Canadá se desnudaron, pero rápidamente fueron cubiertas con mantas y detenidas por la policía cerca del edificio principal del G-20.
Las autoridades cercaron un perímetro de seguridad de 2 kilómetros a la redonda del principal centro de reuniones, y fue promulgada una ley especial para darle a la policía mayor autoridad para desbaratar las protestas y desplegar su personal.
SIN CIFRAS
Mantener la paz política será una prioridad para los líderes del G-20.
La canciller alemana Angela Merkel rechazó los llamados de Estados Unidos para establecer límites numéricos para los balances de cuenta corriente, pero dijo que durante la cumbre de Seúl esperaba evitar una confrontación entre China y Estados Unidos en torno al comercio y monedas.
"No creo mucho en metas cuantificadas de balance de pagos", dijo Merkel el martes al Financial Times, advirtiendo que las tensiones monetarias podrían generar proteccionismo.
Ante la ola de rechazo, el secretario del Tesoro estadounidense, Timothy Geithner, echó atrás una propuesta para fijar límites numéricos a los saldos de cuenta corriente de los países y el ministro de Finanzas Japonés, Yoshihiko Noda, dijo que era improbable que el G-20 acuerde sobre cifras duras.
"Tenemos claro que las circunstancias de cada país son diferentes", afirmó en Tokio.
"Es más probable que los países lleguen a un acuerdo sobre una aproximación común, y los ministros de Finanzas de los países miembros debatan los detalles después", dijo a la prensa tras una reunión de gabinete.
Pese a las públicas diferencias, Geithner, insistió en que existe un acuerdo amplio entre los miembros del grupo -incluyendo a China- para frenar los desequilibrios globales entre los ricos países exportadores y las endeudadas naciones consumidoras.
Los líderes del G-20 acordaron el año pasado un "marco" para un crecimiento más balanceado, que llamó a los países superavitarios como China a impulsar la demanda doméstica, mientras que a Estados Unidos y otros grandes importadores, a elevar la tasa de ahorro e inversión.
"Tengo confianza en que se verá un consenso muy fuerte sobre este marco básico, porque reúne las pruebas básicas y es mejor que las alternativas", dijo Geithner a una audiencia de líderes empresariales indios.
"Los chinos apoyan mucho esto. Tiene un montón de beneficios para ellos", agregó.
Fuente: http://www.reuters.com/

El pasado secreto del mercado de acciones de China


Hace poco, China sacudió a los mercados bursátiles del mundo con una sorpresiva alza de las tasas de interés y los líderes del Partido Comunista chino llamaron a "acelerar la transformación de los patrones del desarrollo económico del país". La cosa extraña es que el gobierno chino hizo la misma declaración el 22 de abril de 1903.
En medio de la casi irresistible emoción respecto al explosivo crecimiento de China, es importante entender que el gigante asiático ha corrido esta carrera antes —varias veces— y los resultados no fueron los mejores.
El crecimiento de la economía china es real y no es mi intención despreciarlo. Pero las acciones requieren más que crecimiento para ser rentables: también necesitan una buena regulación por parte de los burócratas y los directivos de las empresas.
La crónica de los mercados de capitales en China se remonta 150 años. Las acciones comenzaron a transarse en Shanghai en la década de 1860. La primera "manía" bursátil llegó en 1871 cuando las acciones de las empresas navieras subieron casi 70%. En 1882, hubo otra burbuja, esta vez con títulos de compañías mineras emitidos por los gobiernos provinciales. Desde 1889 hasta 1891, Shanghai fue atrapada por una manía de las empresas inmobiliarias y en 1910 llegó una obsesión por las plantaciones de caucho.
Cada una de estas veces, los bancos respaldados por el gobierno inundaron el mercado con crédito barato, de la misma forma que sus sucesores han hecho recientemente. Cada vez, los inversionistas se dejaron llevar por el entusiasmo y el auge terminó inevitablemente derrumbándose.
En 1920, National Geographic llamó a China "el mercado subdesarrollado más grande del mundo de hoy". Al año siguiente, promotores lanzaron una serie de ofertas de commodities; solamente en Shanghai aparecieron más de 140 mercados bursátiles. Para 1922 muchas de las acciones habían explotado y solamente 12 de los mercados sobrevivían.
Incluso a fines de la Segunda Guerra Mundial, hubo más de 100 ofertas públicas iniciales de acciones en China, dice Zhiwu Chen, un profesor de finanzas de la Universidad de Yale.
Los líderes de China hace tiempo que creen que pueden de alguna forma dar rienda suelta y al mismo tiempo controlar al capitalismo. La historia, al menos hasta hace poco, ha demostrado que están equivocados.
"La mayoría de los estadounidenses no podría concebir que el Partido Republicano o el Demócrata nombrara al presidente ejecutivo de Exxon Mobil", dice Cheah Cheng Hye, presidente de Value Partners, una empresa de inversiones de Hong Kong que administra US$7.400 millones, buena parte de ellos en China. "Pero muchos de los presidentes ejecutivos en China son nombrados por el Partido Comunista y no están necesariamente preparados para ser capitanes de empresa", advirtió.
De acuerdo con datos de Morningstar y TrimTabs Investment Research, alrededor de US$507 millones se volcaron en septiembre a fondos mutuos vinculados con China y a fondos que se cotizan en las bolsas de allí. Los inversionistas que van detrás del glorioso futuro de China quizás tengan que esperar más de lo que se imaginan.
Fuente: http://www.wsj.com/

Tarea para el G-20: encontrar una alternativa al dominio del dólar

Más de 60 años después de que los vencedores de la Segunda Guerra Mundial diseñaran las nuevas reglas cambiarias en Bretton Woods, New Hampshire, y más de 30 años después de que Richard Nixon pusiera punto final a ese sistema, comienza la búsqueda de una nueva manera de administrar las tensiones derivadas del tipo de cambio.
Hay, sin embargo, más acuerdo sobre las debilidades del actual régimen, en el cual las divisas se transan en forma relativamente libre, que sobre un sustituto.
El último brote de angustia provino de la decisión de la Reserva Federal de Estados Unidos de emitir US$600.000 millones de dólares para comprar bonos del Tesoro. Un probable coletazo de la medida es el debilitamiento del dólar.
A pesar de los esfuerzos del presidente de la Fed, Ben Bernanke, por explicar que la decisión busca fortalecer la economía estadounidense para beneficio de todos, las críticas han arreciado, desde la política republicana Sarah Palin hasta el primer ministro de Luxemburgo. Y eso fue solamente el lunes.
Los gobiernos de todo el mundo, anticipándose a la cumbre del Grupo de los 20 en Seúl, se han sumado a los fuegos artificiales retóricos.
El presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, un veterano de ambos gobiernos del ex presidente George W. Bush, saltó al ruedo el lunes con un llamativo editorial en el Financial Times que insinúa una especie de vuelta al futuro: atar las monedas del mundo al oro. Aunque un retorno al patrón oro es improbable y, en opinión de los académicos que consideran sus rigideces como un factor que contribuyó a la Gran Depresión de los años 30, imprudente, la sugerencia deja en evidencia un extendido malestar con la estructura actual.
En su raíz, el problema es que el uso del dólar para toda clase de intercambio comercial, desde los bonos hasta el petróleo, otorga a la moneda un rol extraordinario y vuelve a la economía mundial más vulnerable a la política monetaria estadounidense. Como lo expresó en un momento el secretario del Tesoro de Nixon, John Connolly: "La moneda es nuestra, el problema es de ustedes".
Los franceses, que el próximo año presidirán el G-20, prometieron diseñar una alternativa. "A todos nos interesa que Estados Unidos continúe creciendo, pero todos somos conscientes de sus responsabilidades y nadie quiere una volatilidad excesiva en los mercados cambiarios", dijo un portavoz del Palacio del Elíseo a los periodistas. Una solución, señalan los franceses, es diversificar las reservas globales para hacerlas menos dependientes del dólar y crear "un nuevo marco de coordinación".
En 1969, en medio de otra ronda de tensiones cambiarias, se crearon los derechos especiales de giro, que son supervisados por el Fondo Monetario Internacional. Pero el uso de este sustituto del dólar es muy limitado fuera de las transacciones oficiales.
En 1971, Nixon acabó con la relación entre el dólar y el oro y, con el tiempo, surgió un nuevo régimen en el que los mercados, con intervenciones ocasionales de los bancos centrales, determinan el valor de una moneda en todas las grandes economías, salvo la de China.
El debate de hoy y la especulación respecto al declive de EE.UU. como superpotencia llevan a predicciones de que el dólar inevitablemente dejará su rol como moneda de reserva mundial. Hasta ahora, no obstante, no parece haber una mejor alternativa. Los mercados no confían en que el euro vaya a existir dentro de diez años, el yen no es lo suficientemente líquido y los chinos están dudando respecto a asumir los forcejeos que acompañan el uso de la moneda de un país como una reserva de valor y un medio de intercambio en todo el mundo.
Barry Eichengreen, un historiador de la economía de la Universidad de California en Berkeley argumenta que el mundo puede terminar con más de una moneda totalmente internacional. La vieja lógica de que los importadores y los exportadores quieren una moneda común y que tanto los gobiernos como los inversionistas privados usarán la divisa más líquida en los mercados, está pasada de moda, asevera.
La idea de que los importadores, los exportadores y los operadores de bonos necesitan usar la misma divisa "tiene menos peso en un mundo donde todos tienen un teléfono celular y pueden comparar cotizaciones en tiempo real", señala. La economía global es ahora tan grande "que hay espacio para mercados líquidos y profundos en más de una moneda", insiste.
http://www.wsj.com/

lunes, 8 de noviembre de 2010

Acciones EEUU cierran en baja por banca y fortaleza dólar

Wall Street retrocedió el lunes, desde los máximos de dos años alcanzados la semana pasada, presionado por el sector financiero y por un dólar más fuerte.
El índice amplio S&P 500 subió durante cinco semanas consecutivas y la semana pasada salgó por el plan de la Reserva Federal para adquirir 600.000 millones de dólares en bonos del Gobierno que busca revitalizar una economía estancada.
Con esas ganancias en sus bolsillos, los operadores creen que la mayoría de los sectores del S&P son susceptibles a una corrección.
Los papeles del sector financiero, los principales ganadores durante las últimas sesiones, cayeron un 0,8 por ciento, tras el avance del 6,9 por ciento de la semana pasada.
"Tuvimos ganancias probablemente para todo un año en tan solo 2 meses y medio", dijo Marc Pado, estratega de mercado en Cantor Fitzgerald & Co.
Las caídas en el sector bancario podrían ir más allá de la toma de beneficios.
La promesa de la Fed de mantener las tasas de interés cercanas a los mínimos récord fue observada como un factor negativo para el sector.
"Las tasas de interés negativas no son saludables para las acciones financieras, y los bancos aún tienen gran cantidad de cuentas incobrables en sus libros", dijo Bruce Bittles, estratega en jefe de inversiones de Robert W Baird & Co.
El promedio industrial Dow Jones bajó 37,24 puntos, o 0,33 por ciento, a 11.406,84 unidades. El índice Standard & Poor's 500 cayó 2,60 puntos, o 0,21 por ciento, a 1.223,25. El índice Nasdaq Composite subió 1,07 puntos, o 0,04 por ciento, a 2.580,05.
El dólar subió un 0,7 por ciento frente a las principales monedas mundiales ante los renovados temores sobre los problemas presupuestarios en Irlanda y otros integrantes de la zona euro.
"¿La caída de hoy habrá de desarrollarse en algo hacia la baja? Probablemente no, pero deberemos seguir observando a dónde se dirige el dólar. No importa cómo se divida, el dólar es crítico para esta recuperación, especialmente después del anuncio de la Fed", dijo Pado.
Loa analistas dijeron que la reunión del G20, que se llevará a cabo en Corea del Sur el jueves y viernes, será el próximo catalizador que hará mover el dólar.
El índice S&P 500 se enfrenta a una fuerte resistencia en alrededor de 1.228, que podría volver los pasos de la declinación del 61,8 por ciento entre su máximo histórico en el 2007 y el mínimo histórico de dos años de marzo del 2009.
Esta es una de las fluctuaciones de Fibonacci que siguen ampliamente los analistas y muchas veces coinciden con los marcadores de compra o venta.
En abril, un primer intento de romper ese nivel fracasó y fue precedido por un retroceso que llevó en julio a los índices a su nivel mínimo en el 2010.
Fuente: http://www.reuters.com/

Crudo EEUU (precio del petróleo) cierra con alza por sexto día consecutivo

El petróleo en Estados Unidos cerró el lunes en un nuevo máximo de dos años, escalando por sexta sesión consecutiva, porque se mantuvo el ritmo alcista que apuntaló los precios del crudo en más de un 6 por ciento la semana pasada, dijeron analistas.
En la Bolsa Mercantil de Nueva York, el crudo para entrega en diciembre terminó con un alza de 21 centavos, o un 0,24 por ciento, a 87,06 dólares el barril, el mayor nivel desde que el contrato cerró en 88,95 dólares en octubre del 2008.

Una proyección muy audaz: US$10.000 por onza de oro .

Hay muchos optimistas que apuestan al oro. Y luego está Shayne McGuire.
El director de un fondo de inversión de Texas, de 44 años, quien participó hace poco en una conferencia sobre el oro en Berlín, causó revuelo entre la audiencia de aficionados al metal. Su provocación: un libro que predice que el precio del oro podría dispararse a US$10.000 la onza, más de siete veces su precio actual.
Al igual que aquellos que en su momento predijeron de forma audaz que las acciones tecnológicas podrían llegar a US$1.000 y que el Promedio Industrial Dow Jones treparía hasta los 36.000 puntos, McGuire es una voz solitaria entre la mayoría de inversionistas al sugerir un salto tan impresionante en el precio del oro.
La visión de McGuire no son augurios gratuitos. Dirige un portafolio de oro de US$330 millones en el Sistema de Jubilación de Maestros de Texas. Su pronóstico, que planteó en el libro Hard Money (algo así como "Dinero sólido"), recientemente publicado en EE.UU., lo diferencia mucho del resto. La mayoría en Wall Street considera que la predicción es descabellada.
"Si usted se perdió (el reciente auge del oro), debe pensar en razones bastantes sofisticadas para comprar" ahora, señala Andy Smith, analista de metales de Bache Commodities, una división de Prudential Financial Inc.
McGuire fue de los primeros en llegar al corretaje del oro. En 2007, él y un colega convencieron al fondo de Texas, el octavo de Estados Unidos con entonces US$100 millones bajo gestión, para que apostara por el metal. Fue una estrategia nueva que lo convirtió en uno de los pocos fondos de pensiones de EE.UU. en tener un fondo dedicado sólo a este metal. En ese momento, el oro se cotizaba alrededor de los US$650 por onza, menos de la mitad de su precio actual.
Shayne McGuire, en el Capitolio de Texas, Austin, dice que su apuesta por el oro es "volver a la normalidad".
En su propuesta de 2007, McGuire sostiene que el oro es "el mayor activo importante que pocos inversionistas poseen, al ser visto ampliamente como un residuo excéntrico y anacrónico de la edad previa a la información que se adapta mejor a los pesimistas que a menudo presagian el fin del mundo".
No todos en el fondo de Texas están de acuerdo. En una reunión, un ejecutivo de pensiones preguntó de forma sarcástica si alguien más en la sala pensaba que "el mundo se iba a acabar".
De hecho, muchos fondos de pensiones aún se mantienen alejados del oro, e invierten sólo una fracción de 1% en promedio de sus activos en el metal dorado, según Alan Kosan, de Rogerscasey, una firma de consultoría de inversión. La mayoría de los fondos de pensiones considera que el oro es demasiado volátil y por lo tanto demasiado riesgoso.
Hasta ahora, sin embargo, McGuire se ha llenado los bolsillos. Cuando los precios del oro subieron marcadamente este año, su fondo dio un salto de alrededor de 25% desde su creación hace un año. Para su año fiscal, que terminó en junio, el fondo de pensión de Texas creció 15,6% en total. El fondo de oro tiene la mitad de sus activos invertidos en un fondo de oro que cotiza en bolsa, SPDR Gold Trust, y el resto en acciones de oro.
El histórico auge del oro fue impulsado por la incertidumbre que rondaba a las monedas, los temores de inflación y la continua flexibilización monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos. Al igual que las acciones de las firmas puntocom en la burbuja tecnológica eran difíciles de valorar porque muchas empresas no generaban ingresos, también es complicado en el caso del oro porque no produce ganancias ni ingresos y cuesta dinero almacenarlo.
"No hace nada más que costar dinero y mirarlo a uno fijamente", sostuvo en una entrevista reciente el inversionista multimillonario Warren Buffett. Hay otros inversionistas que apuestan al oro, por supuesto, incluido el prominente gestor de fondo de cobertura John Paulson, quien predijo que el oro podría alcanzar los US$4.000 la onza para 2013.
Por su parte, McGuire sostiene que el oro ya no es sólo para quienes piensan que se avecina una catástrofe financiera. Prevé que el oro se encarecerá en medio de una inflación creciente, entre otras cosas. "El mundo no necesita hundirse para que el precio del oro se dispare", señala.
En su libro, McGuire argumenta que es posible ver precios de US$10.000 por una onza de oro si suficientes fondos de pensiones y grandes inversionistas comienzan a comprarlo y colocan como mínimo 1% del total de las acciones y bonos globales en el metal. Una migración así hacia el oro haría que la demanda impulsara los precios 10 veces por encima de su nivel actual, calcula.
Desde luego, el mismo argumento podría ser verdad para casi todas las demás clases de inversión. Sin embargo, McGuire confía en esta teoría porque cree que la inflación regresará, lo que suele impulsar los precios del oro. Entre otras cosas, anticipa una ola de crisis fiscales que azotará el mundo.
Fuente: http://www.wsj.com/

El gran avance de las acciones tecnológicas sugiere un continuo mercado alcista

Si el mercado de acciones se está calentando, entonces el sector tecnológico está en llamas.
El Índice Compuesto Nasdaq, donde las empresas de tecnología tienen una fuerte presencia, ganó 18,6% durante septiembre y octubre, el mayor avance bimestral desde fines de abril de 2009, cuando los mercados estaban recuperándose de sus niveles mínimos. Este salto superó con creces el alza de 12,8% del Standard & Poor's 500. La brecha de casi seis puntos porcentuales entre los dos índices también es la más amplia desde abril de 2009.
El desempeño superior del Nasdaq, que se produce después de meses de estar rezagado frente al S&P 500 y al Promedio Industrial Dow Jones, ha sido resultado de muchos de los mismos factores que han estimulado el mercado en general.
El viernes, las acciones alcanzaron nuevos máximos de dos años gracias a informes de crecimiento del empleo en Estados Unidos en octubre más sólidos de lo previsto. Las preocupaciones de una recaída se han disipado, gracias en gran parte a las expectativas (cumplidas la semana pasada) de que la Reserva Federal intervendría para impulsar la economía estadounidense.
Además, las acciones tecnológicas han recibido un estímulo adicional de un acelerado crecimiento en los mercados fuera de EE.UU., lo que ha conducido a un alza de la demanda de computadoras y aparatos electrónicos. De igual forma, el nuevo dinero que será inyectado en el sistema financiero, cortesía de un programa de la Fed de compra de bonos del Tesoro de US$600.000 millones, ha aumentado el apetito de los inversionistas por el riesgo, lo que los ha llevado a invertir en títulos de empresas de tecnología.
 
Cuando las acciones tecnológicas tienen un mejor desempeño, es usualmente una señal de que el mercado en general tiene margen de crecimiento. "Las acciones tecnológicas son a menudo las que registran un mejor desempeño en la primera parte de un mercado alcista", dice Jim Stack, presidente de InvesTech Research, una firma de investigación estadounidense. "El mercado está andando con casi toda su potencia".
Algunos dicen que la Fed ha allanado el camino para un repunte continuo en el Nasdaq, que finalizó el viernes en 2.578,98 puntos, con un alza de 2,9% en la semana, el cierre más alto desde enero de 2008. El Dow y el S&P 500 cerraron a sus niveles más altos desde septiembre de 2008.
Según algunas mediciones, las acciones tecnológicas son aún consideradas relativamente baratas.
Los títulos tecnológicos del S&P 500 están cotizando a una relación precio/ganancia de 13,9 veces las utilidades previstas, apenas ligeramente más alta que el múltiplo de 12,7 de todo el S&P 500.
El sector tecnológico, que generalmente tiene la proporción precio/ganancia más alta de los 10 sectores del S&P, se ubicó en el sexto lugar al 2 de noviembre, según Howard Silverblatt, un analista del índice en S&P. "Esas son valuaciones atractivas", señala Silverblatt. "Se están negociando sobre fundamentos mucho más sólidos que el usual bombo de la tecnología de la información".
Las acciones tecnológicas tienen un respaldo adicional de Wall Street. Los estrategas de portafolio han aumentado su ponderación hacia ese sector: el 3 de noviembre, Bank of America Merrill Lynch aumentó su recomendación de colocación de 19,8% a 20,5%. Con las acciones tecnológicas a la cabeza, otros sectores deberían beneficiarse. Los mismos factores que han impulsado estos títulos —crecimiento global y relajación cuantitativa— deberían también ayudar a sectores que se benefician de una expansión en mercados fuera de EE.UU.
En cierto sentido, no obstante, el repunte bursátil del sector tecnológico ha sido desigual. El Nasdaq ha sido impulsado en parte por acciones como Apple, que equivale a 20,7% del índice, y Google, que representa 4,68%. En septiembre y octubre, Apple ganó 24% y Google avanzó 36%.
Sin embargo, no todo el mundo está convencido de que el buen desempeño pueda continuar.

Fuente: http://www.wsj.com/

Euro cae mientras resurgen temores por deuda periferia europea

El euro caía a nivel general el lunes debido al resurgimiento de los temores en el mercado sobre la deuda de los países de la periferia de la zona euro, mientras que un sólido dato de empleo para Estados Unidos publicado el viernes daba un respaldo al dólar.
Con la decisión de la Reserva Federal estadounidense de lanzar una segunda ronda de alivio cuantitativo ya adoptada, los problemas de deuda de la zona euro parecen haber vuelto a acaparar la atención de los operadores.
"Ahora que el segundo alivio cuantitativo se ha convertido en un hecho, el mercado está poniendo atención a otros factores que fueron opacados de cara al encuentro de la Fed", dijo Roberto Mialich, estratega cambiario de Unicredit en Milán.
"Además, el dato mejor de lo esperado sobre las nóminas en Estados Unidos generó ajuste de posiciones y toma de ganancias sobre el euro. Veo una consolidación del euro entre 1,38 y 1,4 dólares durante la semana", agregó.
Según Mialich, los operadores podrían ser cautelosos en la búsqueda de un fortalecimiento del dólar antes de la cumbre del Grupo de las 20 economías líderes en Seúl este fin de semana, donde podrían discutirse los desequilibrios económicos globales.
A las 1106 GMT, el euro caía un 1,0 por ciento a 1,3892 dólares, agudizando su declive después de conocerse un dato menor al esperado para la producción industrial en Alemania y tras perforar el nivel de resistencia de 1,3920 dólares.
"Han resurgido significativamente las tensiones ante los cada vez más elevados costos de financiamiento para Irlanda y Portugal", dijo Lee Hardman, economista cambiario de Bank of Tokyo-Mitsubishi UFJ.
El diferencial de rendimiento del bono irlandás a 10 años frente al referencial alemán se amplió el lunes, mientras los inversionistas centraban su atención en una subasta de deuda portuguesa de esta semana.
Frente al yen, el euro caía un 1,1 por ciento a un mínimo de la sesión de 112,67 yenes, según datos de Reuters. Mientras que frente a la libra, retrocedía un 0,5 por ciento a 86,26 peniques.
Las ventas en la paridad euro/yen afectaban a otras monedas respecto a la divisa japonesa.
El dólar caía un 0,1 por ciento a 81,14 yenes, pero permanecía por sobre su mínimo de 15 años de 80,21 yenes de la semana pasada.
Datos del Ministerio de Finanzas japonés publicados el lunes mostraron que Tokio sólo entró al mercado para comprar dólares el 15 de septiembre.
El índice dólar, un medidor del desempeño del billete verde frente a una cesta de monedas, subía un 0,6 por ciento a 76,990 debido al alza del dólar por el informe del mercado laboral del viernes.
El dólar australiano caía un 0,5 por ciento a 1,0103 dólares, por debajo de un techo de 28 años de 1,0183 unidades del viernes, mientras que la moneda neozelandesa caía más de un 1,0 por ciento a 0,7868 dólares.

Monedas A. Latina (peso mexicano, real brasilero, sol peruano, peso chileno, etc) miran nuevos máximos contra dólar

Las monedas de América Latina continuarán en alerta máxima y con sesgo alcista esta semana ante la volatilidad del dólar, en un escenario global marcado por el nuevo plan de estímulo monetario de la Reserva Federal y un informe de empleo en Estados Unidos mejor al esperado.
Las monedas de la región acumulan apreciaciones récords este año, en medio de una avalancha de capitales a los mercados emergentes en busca de altos rendimientos ante las bajas tasas de interés en el mundo desarrollado.
En los próximos días, los analistas pronostican que las monedas seguirían buscando nuevos máximos, ya que se mantendría el fuerte ingreso de fondos, aunque se están tornando más selectivos frente a las distintas monedas de la región.
"Estamos siendo selectivos. En algunas monedas como el real brasileño vemos más dificultades para seguir buscando ganancias, debido a las fuertes intervenciones del Gobierno", dijo Diego Donadio, estratega cambiario de BNP Paribas en Sao Paulo.
"En cambio, para otras monedas como el peso chileno y el peso mexicano pronosticamos más alzas, por el exceso de liquidez y el fuerte crecimiento en Asia", agregó.
Preocupados por la pérdida de competitividad de sus exportaciones, los gobiernos desde Colombia a Brasil han lanzado una batería de medidas para frenar la escalada, hasta ahora sin mayor éxito.
Esta semana no habrá indicadores económicos en Estados Unidos capaces de dar una dirección concreta al dólar, que el viernes se recuperó al conocerse que en la mayor economía del mundo se crearon 151.000 empleos en octubre, más del doble de lo esperado.
El riesgo es que se produzca una toma de ganancias de las apuestas contra el dólar que limite los avances de las monedas latinas, señaló Pedro Tuesta, estratega para América Latina de la consultora 4CAST Inc.
El plan de la Fed para imprimir miles de millones de dólares, en un intento por reactivar la economía estadounidense, contribuyó a una fuerte alza de las monedas latinoamericanas la semana pasada al debilitar al dólar a nivel global.
LIQUIDEZ
En Chile, el peso continuaría probando máximos, bajo el temor a una intervención más directa del Banco Central en caso de que la moneda llegue a las 475 unidades por dólar.
"Hay mucha oferta de dólares en el mercado local, por lo tanto el peso debería seguir buscando nuevos máximos, a menos que salga alguna medida sorpresiva capaz de revertir esta tendencia", dijo un operador en Santiago.
Chile, que hasta el momento evitó recurrir a medidas más radicales como un alza del impuesto a la inversión extranjera o intervenciones directas en el mercado cambiario, dispuso el pasado jueves un aumento en los límites de los fondos de pensión para invertir en el exterior.
La medida busca paliar el alza de más del 6 por ciento que acumula el peso frente al dólar en el transcurso de este año pero, en opinión de los operadores cambiarios, tendrá poco impacto en la cotización del tipo de cambio.
El peso cerró el viernes en máximos de más de tres semanas ante el dólar, a 477,80 pesos para la venta.
Una situación similar vive Brasil, donde el real se ha valorizado un 6 por ciento desde junio pese a las compras de dólares del Banco Central en el mercado y a un aumento del impuesto a la entrada de capitales extranjeros.
El real cerró el viernes con una baja del 0,12 por ciento a 1,680 unidades por dólar.
Los gobiernos de la región están con un ojo también en la reunión del 10 y 12 de noviembre en Seúl de los jefes de Estado del Grupo de los 20, en medio de tensiones entre los países por las políticas cambiarias.
En México, los operadores apuestan a ver en la semana niveles de 12,14 unidades por dólar para el peso, después de que el viernes la moneda cerrara con un alza del 0,26 por ciento a 12,20 por dólar.
"Lo seguimos viendo ofrecido (al dólar), ya estamos viendo lo que está pasando en Estados Unidos y creemos que todo eso viene hacia acá, hacia los países emergentes", dijo Gabriel Segovia, director de la mesa de cambios de la casa de bolsa Vector, en la ciudad norteña de Monterrey.
Distinto es el caso de Argentina, donde el Banco Central mantiene al peso en rangos acotados y lo protege de los ruidos financieros externos.
"La plaza sigue sin mayores expectativas de cambios. Estimamos que a fin de año la cotización (oficial) rondará los 4,03 (pesos)", dijo un cambista en Buenos Aires.
El peso interbancario opera en torno a 3,96 por dólar y en la plaza informal lo hace a 4,025 unidades.
Mientras en Perú, los operadores estiman que el sol debería mantenerse por encima de los 2,790 unidades esta semana, tras cerrar el viernes estable en 2,793 por dólar.
Fuente: http://www.reuters.com/