miércoles, 13 de octubre de 2010

EE.UU.: Situación del empleo suma a las expectativas sobre QE2.



Como en meses anteriores, las cifras más recientes del mercado laboral en EE.UU.
siguen apuntando a una mejora paulatina pero lenta del empleo, lo que alimenta las
débiles expectativas sobre el consumo (70% de la economía). De acuerdo con el
Bureau of Labor Statistics (BLS), en septiembre, las planillas totales cayeron en 95
mil, cifra bastante mayor a la caída esperada por el consenso de analistas (5 mil) y
que consolida el cuarto mes consecutivo en terreno negativo. Como en los meses
anteriores, el desempeño estuvo influido, principalmente, por los despidos públicos
por la finalización del censo. Sin embargo, esta vez se unieron (sorpresivamente) los
asociados a los gobiernos locales. Respecto del primer grupo, la pérdida de empleos
alcanzó 76 mil y sólo quedan alrededor de 6 mil por vencer en octubre. Respecto
del segundo grupo, los despidos, que se concentraron en el sector educación, alcanzaron
49.8 mil y respondieron a los deteriorados balances de los gobiernos locales.
En efecto, la reducción en el precio de las viviendas y la menor actividad económica
han originado menores ingresos fiscales y, por tanto, una mayor necesidad de recorte
del gasto. Lo anterior llamó la atención de los analistas en tanto que a inicios de
agosto, el presidente Obama había firmado una ley otorgando US$ 26 mil millones
en ayuda a los gobiernos subnacionales para evitar el despido masivo de profesores
y otros empleados públicos en septiembre, mes en el que se inicia el año académico.
Por su parte, el empleo privado, cuyas cifras anteriores fueron revisadas al alza, siguió
contratando por noveno mes consecutivo, aunque a un ritmo menor y todavía lento.
En septiembre, la expansión de dicho empleo alcanzó 64 mil, cifra menor a la esperada
por el consenso (85 mil) y al del mes anterior (93 mil, cifra revisada), reflejando
una moderación en el ritmo de contratación. Tal desempeño se concentró, sobre
todo, en el sector servicios (principalmente salud y esparcimiento), que creció en 86
mil y superó lo del mes anterior. Pese a lo anterior, el ritmo de contratación aún es
lento pues, en lo que va del año, recién viene absorbiendo el 10% del total de puestos
perdidos durante la recesión. En ese sentido, en el mediano y largo plazo, la
preocupación es cómo evitar que se perpetúe el desempleo. Al respecto, el panorama
no es el más auspicioso pues, en primer lugar, la revisión anual de las cifras
muestra un mercado laboral más deteriorado: hubo una fuerte revisión a la baja de
366 mil en las planillas totales a marzo de este año, impulsada por las revisiones en
-114 mil y 144 mil en manufactura y transporte. Asimismo, la tasa de desempleo se
mantuvo en 9.6% pero alcanzó 14 meses ubicándose por encima de 9.5%, convirtiéndose
en la situación de alto desempleo más prolongada desde que se tienen
registros. Además, la tasa amplia de desempleo (que contempla a los subempleados
y a quienes dejaron de buscar empleo porque no lo encontraron) creció por segundo
mes consecutivo (de 16.7% a 17.1%) y la duración del desempleo, aunque
corrigiendo, persiste alrededor de máximos históricos: alrededor de 33 semanas en
lo que va del año y un número de desempleados por 27 o más semanas que aún
supera el 40% del total.
Con todo lo anterior, lo cierto es que el desempeño del mercado laboral en septiembre
se ha convertido en un argumento adicional a favor de la existencia del
easing
la FED de New York) hasta la última minuta de la FED, en la que se destaca que -a
menos que la recuperación se fortalezca y la inflación retorne a niveles consistentes
con el mandato de la FED- sería apropiado tomar una pronta acción, la probabilidad
del QE2 ha aumentado. Como se mencionó en el reporte semanal del 06.10.10, la
tendencia es generalizada e, incluso, Japón se adelantó y ya ha iniciado la acción de
bancos centrales en un terreno poco explorado (la de compras directas de activos
reales). Así, queda claro que, en un contexto en el que el margen de las tasas de
interés como instrumento de política es cada vez menor, todo apunta a que las inyecciones
de liquidez serán las que marquen la pauta en las economías de recuperación
aún débil.
quantitative2 (QE2). En efecto, desde la mención de William Dudley (Presidente de

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